Este artículo explora las principales tendencias económicas relacionadas con la producción, el comercio y el consumo de bebidas alcohólicas en Chile entre 1870 y 1930. Este análisis nos permite comprender las representaciones sociales en torno a los hábitos de consumo inmoderado, así como las políticas implementadas contra el alcoholismo.
Este material es esencial para comprender los procesos sociales, políticos y culturales que tuvieron como centro la costumbre extendida de los habitantes del país de consumir bebidas embriagantes.
Tendencias Actuales en el Consumo de Alcohol en Chile
Diageo observó que durante la pandemia, las personas se abrieron a nuevas experiencias al consumir alcohol, probando productos más allá de la tradición vitivinícola de Chile (pisco y vino) y el consumo preferente de cervezas.
La gerenta general de Diageo Chile, María Claudia Garrido, comentó: “Durante la pandemia vimos una ola muy fuerte de priorización de un consumo premium y ahí nosotros pudimos jugar y ganar con nuestro portafolio (...) hemos ido consistentemente creciendo, tanto en ventas como en participación de mercado. Desde hace tiempo somos líderes en la categoría de whisky y ahora, desde el último año, somos líderes también en la categoría de gin”. De esta forma, la firma explica que buscó no perder esta tendencia ofreciendo nuevos sabores a las marcas que ya comercializan. Además, Diageo identificó que los consumidores demandan nuevas experiencias a la hora de consumir alcohol.
“Ese consumo que antes era en la casa o que durante la pandemia se hizo en la casa, ahora se está trasladando a la calle, a los restaurantes, a los eventos, a los festivales. Vemos todos los fines de semana una cantidad de conciertos, eventos, festivales llenos y la gente también experimentando y probando cosas nuevas. Entonces, creo que la clave es ir adaptándose a eso que vamos percibiendo de los consumidores”, comenta Garrido.
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“Yo llevo acá en Chile siete años y realmente la aceleración de esa parte es enorme”, dice Garrido, quien identifica que en estas actividades se puede acceder a un rango etario entre 25 y 40 años. No obstante, al tratarse de productos de un alto costo y asociados al consumo de lujo, el cambio en la tendencia de consumo se ubica en los segmentos socioeconómicos altos y medios, pero Garrido apunta que también cuenta con una oferta para que esta tendencia aborde otros rangos socioeconómicos y etarios.
“Chile, al ser un país productor vitivinícola, tiene un consumo de vino y pisco muy importante y también cerveza, que es la categoría más importante en términos de volumen acá. Pero la pandemia yo creo que nos abrió la posibilidad de que la gente pruebe nuevos productos”, agrega la ejecutiva sobre la competencia en el mercado chileno.
Entre los productos que comercializa Diageo comprende la categoría de whisky, vodka, ron, tequila y cervezas, entre otros. Mientras que, en términos de marca, destaca por comercializar Smirnoff, Don Julio, Johnnie Walker, Tanqueray y Guinness.
Desde Diageo también identifican una demanda por tequila de mayor calidad que buscan abastecer con la llegada de su producto Don Julio a fines de octubre.
“Los últimos años han sido muy particulares en términos de volatilidad, no solamente en el entorno económico, sino también político con todos los movimientos que hemos visto, desde el estallido social, después la pandemia y todo el tema constitucional. Ha traído mucha volatilidad, sin embargo, nosotros hemos podido navegar esa volatilidad para sacar muy buenos resultados para el negocio”.
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Además, Garrido estima que el país está en camino para salir de esta tendencia internacional de desaceleración del consumo y presiones inflacionarias. “Vamos a salir nosotros un poco antes de ese escenario y eso nos pone en una posición privilegiada dentro de los otros países de la región.
“La expectativa es que esos indicadores empiezan todos a verse de mejor forma, que empecemos a ver una tendencia de decrecimiento en el desempleo, que empecemos a ver un consumo que se reactiva. Porque al final eso va a ser lo mejor que nos puede pasar a todos, el hecho de que empecemos a ver una recuperación económica consistente en el país. Esa es la mayor preocupación”, agregó.
Regulación y Consumo Responsable
Respecto a la regulación que afecta a la industria, como la tramitación de la ley de etiquetados en las bebidas alcohólicas y los impuestos correctivos, para informar sobre las consecuencias del consumo de este producto y desincentivar su compra, Diageo explicó que su postura y gestión en la tramitación de este tipo de iniciativas se abordan vía la Asociación Gremial de Fabricantes y Distribuidores de Licores y Bebidas Espirituosas (Aflechi).
“Trabajamos muy de la mano con el gremio y con el gobierno para llegar a buenos acuerdos en términos de la implementación de la norma y que eso no sea un problema para la industria. Sin embargo, estamos todos alineados en que lo correcto es entregar información y que el consumidor tome la mejor decisión con la información disponible”, dijo Garrido en base a la ley de etiquetados para alcoholes, que busca ser un símil a lo que ocurre hoy con los alimentos y bebidas no alcohólicas.
Mientras que, en relación a un aumento del impuesto a las bebidas alcohólicas, Diageo pidió que “todos seamos tratados de la misma manera, que no importa si es cerveza, vino, pisco, whisky o un importado, todos tengamos condiciones similares. Al final lo que se busca combatir es el consumo nocivo, algo que es independientemente de cuál sea la bebida, porque el resultado es el mismo”.
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“A través del gremio hemos tocado todas las instancias formales para proponer cuáles son nuestras ideas y preocupaciones, y las personas del gobierno han estado abiertas a escuchar. Según el informe de la Organización Mundial de la Salud, nuestro país redujo su índice en un 30%, alcanzando los 6,8 litros de alcohol puro por persona entre los mayores de 15 años. A nivel de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) esto lo posiciona solo detrás de países como Costa Rica y Corea del Sur, quienes redujeron su consumo per cápita en un -35% y -33%, respectivamente.
Esta cifra nacional, que se compone de la suma del consumo de 6,4 LAP “registrado” (legal) y 0,4 “no registrado” (ilegal), se basa en los datos del año 2019 y obedece a una baja sostenible de los últimos tres reportes. “Esta es una gran noticia para el país, fruto del trabajo mancomunado entre las autoridades y el sector privado. No obstante, en el estudio de 2014, basado en datos recogidos entre 2008 y 2010, Chile ocupó la primera posición del ranking del Cono Sur. Cifra fuertemente cuestionada por la industria de las bebidas con alcohol, que argumentó errores metodológicos en el informe.
“La actualización de las cifras entregadas en este último reporte de la OMS se condice con los datos que como industria siempre hemos manejado. Es responsabilidad de todos divulgar la información fidedigna y dejar atrás el mito de que Chile es el mayor consumidor de alcohol de Latinoamérica. Específicamente en nuestro país, el consumo por tipo de bebida se distribuye entre cerveza (48,9%), vino (25,8%) y espirituosos, más conocido como destilados (25,3%). En la misma línea, la radiografía señala que la incidencia de alcohol como causa de muerte ha disminuido considerablemente desde el último reporte (2018), con un descenso de 21,4%, situándose en un 23,3% cada cien mil habitantes.
A nivel mundial, el consumo promedio de alcohol por persona también ha mostrado una tendencia a la baja, disminuyendo de 5,7 LAP en 2010 a 5,5 LAP en 2019. Entre una de sus posibles causas, se encuentra la pandemia por COVID-19. Factor que impactó significativamente en los patrones de consumo de alcohol en todo el mundo. En cuanto a la tasa de mortalidad atribuible al alcohol, también se ha percibido una baja mundial, con una reducción del 20,2% en el número de muertes por cada cien mil habitantes entre 2010 y 2019.
A modo de síntesis Solís de Ovando concluye que “el informe evidencia avances significativos en la reducción del consumo de alcohol en Chile, situándose en una posición favorable en comparación con otros países de la región. No obstante, el desafío es impulsar al país hacia un consumo responsable de bebidas con alcohol.
La Cerveza: Un Pilar en el Consumo Chileno
La producción de cerveza es una actividad económica importante, histórica y popular. Por otro lado, la cerveza es una de las bebidas alcohólicas más consumidas en Chile. 68,7 personas declaran su consumo, erigiéndola como la bebida líder en Chile.
Conforme aumenta su masividad, la industria cervecera también ha acelerado las innovaciones de sostenibilidad para poder reducir la “Huella Hídrica” que involucran sus procesos. Una vez que las materias primas entran al proceso de fermentación, las plantas de producción deben purificar el agua que se utilizará por medio de osmosis inversas, dejándola en estado óptimo, eliminando residuos o agentes patógenos.
Ésta agua se utiliza para el proceso de malteado, la maceración, filtración del mostro y cocción. “La industria se ha reinventado bastante, es un antes y después a cómo era hace 10 años. Si antes se realizaban aseos en sistemas de producción sin tomar en cuenta el uso de agua, hoy son procesos sumamente controlados y centrados en el menor consumo de agua. Además de la utilización de agua en los procesos normales de producción, se utilizan miles de litros en los sistemas de refrigeración, calderas, silos de destilación, limpieza de silos, pasteurización, lavado de botellas, entre otras etapas.
En cuanto a factores como la limpieza de los equipos y las instalaciones, que tienen impacto en la eficiencia de la producción y la calidad del producto, existen innovaciones en procesos de limpieza en sitio (CIP, por sus siglas en inglés) que tienen alto impacto en la sustentabilidad.
“Las últimas tendencias de las plantas más modernas tratan de medir todos los procesos mediante una digitalización del agua. La implementación de sistemas automáticos permite monitorear y ajustar parámetros como la temperatura, presión y tiempos de fermentación en tiempo real. Ello, sumado a programas de higiene y desinfección, asegura que cada lote de cerveza cumpla con los estándares de calidad que esperan los consumidores. En el marco de agosto, mes donde se celebra el Día Mundial de la Cerveza, es crucial destacar los esfuerzos que muchas cervecerías locales están realizando para mejorar la sostenibilidad en sus procesos.
El Origen del Consumo de Alcohol
El consumo humano de alcohol probablemente se origina en el frugivorismo (el consumo de frutas). La fermentación de azúcares por la levadura natural en las frutas demasiado maduras y en descomposición produce etanol, conocido por intoxicar aves y mamíferos. Sin embargo, la cantidad de alcohol de etanol en tales frutas varía de nada al 5%, aproximadamente comparable a la cerveza ligera. El consumo humano de alcohol, sin embargo, era involuntario, accidental y al azar hasta hace aproximadamente 10,000 años.
La fermentación intencional de frutas y granos para producir etanol surgió recientemente en la historia humana. La producción de cerveza, que se basa en una gran cantidad de grano, y la del vino, que de manera similar requiere una gran cantidad de uvas, no podría haber tenido lugar antes del advenimiento de la agricultura alrededor de 8,000 a.C. y el consiguiente excedente agrícola. La evidencia arqueológica data la producción de cerveza y vino a Mesopotamia alrededor del 6,000 a.C. El origen de los destilados es mucho más reciente, y se remonta al Medio Oriente o China alrededor del año 700 d.C.
Por lo tanto, la experiencia humana con concentraciones de etanol superiores al 5% que se alcanza mediante frutos en descomposición es muy reciente. Más importante aún, cualquier consumo involuntario, accidental y al azar de alcohol en el entorno ancestral, antes del advenimiento de la agricultura hace unos 10,000 años, ocurrió como resultado de comer, no de beber, mientras que el alcohol se consume casi en su totalidad hoy en día bebiendo, no comiendo.
Inteligencia y Consumo de Alcohol
De acuerdo con la predicción de la hipótesis, los niños más inteligentes, tanto en el Reino Unido como en los Estados Unidos, crecen para consumir alcohol con más frecuencia y en mayores cantidades que los niños menos inteligentes.
La siguiente gráfica muestra la asociación entre la inteligencia infantil (agrupada en cinco "clases cognitivas": "muy básico" - IQ < 75; "básico" - 75 < IQ < 90; "normal" - 90 < IQ < 110; "brillante" - 110 < IQ < 125; "muy brillante" - IQ > 125) y el factor latente para la frecuencia del consumo de alcohol. La última variable se construye a partir de un gran número de indicadores para la frecuencia del consumo de alcohol a lo largo de la vida adulta y se estandariza para tener una media de 0 y una desviación estándar de 1.0. Los datos provienen del Estudio Nacional de Desarrollo Infantil (NCDS) en el Reino Unido.
La siguiente gráfica muestra la asociación entre la inteligencia infantil y el factor latente para la cantidad de consumo de alcohol en adultos décadas después entre los encuestados del NCDS británico. Una vez más, existe una clara asociación monótona entre la inteligencia infantil y la cantidad de consumo de alcohol en adultos.
La siguiente gráfica muestra la asociación entre la inteligencia infantil, medida en la escuela secundaria y preparatoria, y el consumo de alcohol en adultos siete años después en los datos del Estudio Longitudinal Nacional de Salud del Adolescente en los Estados Unidos. La asociación es clara y casi monótona.
Es importante señalar que tanto los ingresos como la educación, así como la clase social infantil y la educación de los padres, se controlan en análisis de regresión múltiple de estos datos de los Estados Unidos y el Reino Unido. Esto significa que no es porque las personas más inteligentes ocupen trabajos mejor remunerados, más importantes que les requieren socializar y beber con sus socios de negocios que beben más alcohol.
Los indicadores de consumo de alcohol en los datos de Add Health incluyen la frecuencia de consumo excesivo de alcohol (beber cinco o más unidades de alcohol en una sola sesión) y la frecuencia de emborracharse. Que tal comportamiento sea perjudicial para la salud y tenga pocas, si las hay, consecuencias positivas, es irrelevante para la hipótesis. No predice que las personas más inteligentes tengan más probabilidades de participar en un comportamiento saludable y beneficioso. En cambio, predice que los individuos más inteligentes tienen más probabilidades de participar en un comportamiento evolutivo nuevo.
Todos Deberíamos Saber Cuanto DAÑO Nos Hace Tomar Alcohol Al CEREBRO [Dra Marian Rojas]
Bebidas Energéticas y Alcohol: Una Combinación Peligrosa
Las bebidas energéticas llegaron a Chile en 2001 y desde entonces su consumo ha ido en aumento. Particularmente durante Año Nuevo el consumo de bebidas energéticas aumente y es frecuente que los jóvenes lo combinen con alcohol. Sin embargo, según advirtió Fernando Torres, director de la Escuela de Química y Farmacia de la U.
El profesional detalló que un consumo constante de esta mezcla hará que cada vez se requieran mayores dosis para sentir el efecto estimulante, lo que puede determinar alteraciones de la irrigación sanguínea, favoreciendo la hipertensión arterial.
Beneficios de No Beber Alcohol
Es importante hablar de los beneficios de no beber para el cuerpo humano, ya que a pesar de que son bien conocidos los efectos negativos que tiene el consumo de esta sustancia, muchas personas la siguen consumiendo en todo el mundo. En algunos casos se trata de bebedores ocasionales, mientras que en otros el tema es más complicado, porque se tiene dependencia al alcohol.
Beneficios generales de no beber alcohol
Los beneficios de no beber alcohol son muy amplios, y abarcan desde aspectos físicos hasta aspectos mentales. Según Verywell Mind, se trata de una sustancia que tiene muchos efectos negativos en la salud, por lo que, al dejar de consumirla, el cuerpo y la mente empiezan un proceso de sanación y recuperación.
Para empezar a hablar de manera detallada de estos beneficios, tenemos que empezar por lo físico, y es que al evitar el alcohol se reduce la carga sobre el hígado, lo que le permite funcionar de manera más eficiente y reduce el riesgo de enfermedades hepáticas.
De igual manera, hay que mencionar que el consumo de bebidas alcohólicas es un factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de esófago, boca y garganta. En este sentido, dejar de consumirlas puede reducir las probabilidades de padecer cáncer.
En cuanto a la salud mental, los beneficios también son muy variados ya que el alcohol es un depresor del sistema nervioso central y su consumo puede llevar a trastornos del estado de ánimo, ansiedad y depresión. El artículo de Verywell Mind que recién citamos habla sobre estos, y señala que las personas que dejan de consumir alcohol pueden ver cómo en poco tiempo los efectos negativos empiezan a revertirse.
Los efectos positivos se pueden ver en mejoras en los niveles de estrés, en las relaciones personales, en el desempeño laboral, e incluso en la autoestima. No depender de esta sustancia para evadir o enfrentar la realidad también permite que las personas desarrollen estrategias más efectivas para manejar las emociones difíciles.
Claro, para que esto último suceda y se pueda tener una buena salud mental hace falta mucho más, por lo que es recomendable consultar a un especialista en el tema. Algunas veces el acompañamiento de un terapeuta es clave para superar las adicciones y tener una mayor calidad de vida.
Otros de los beneficios que se obtienen al dejar el alcohol incluyen mejoras en el funcionamiento del sistema inmunológico y reducción del estrés y la depresión.
Beneficios de no beber alcohol ni fumar
El consumo de alcohol y de tabaco, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, es una de las principales causas de muerte prematura, ya que aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y cáncer. Precisamente por ello, al evitar estas dos sustancias, que muchas veces se consumen de forma simultánea, se reduce significativamente la probabilidad de padecer estos problemas de salud.
La lista de efectos negativos del alcohol es muy amplia, como ya vimos, pero las consecuencias del tabaco no se queda atrás. Fumar daña los pulmones y las vías respiratorias, lo que puede generar enfermedades como el cáncer de pulmón y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
Progress Lifeline habla sobre los beneficios de dejar de fumar y señala que en tan solo 12 horas los niveles de monóxido de carbono en la sangre se regulan y vuelven a los niveles normales.
Beneficios de no beber alcohol para la piel
No beber alcohol también aporta beneficios para la salud de la piel. Según la American Association of Retired Persons (AARP), evitar el alcohol puede ayudar a que las personas tengan una piel más saludable, sobre todo, porque las bebidas que contienen esta sustancia deshidratan el cuerpo y privan a la piel de nutrientes esenciales.
La deshidratación afecta directamente a la piel, que puede volverse seca, escamosa y menos elástica. Las personas que no consumen alcohol, o que lo dejan, tienen una piel más brillante, con menos arrugas y otros signos de envejecimiento.
Además de estos que mencionamos, podemos decir que también se obtienen beneficios de manera indirecta.
¿Cuándo se notan los beneficios de no beber alcohol?
Es normal querer que los beneficios de no beber alcohol se hagan evidentes de inmediato, sin embargo, después de que el cuerpo ha estado sometido a los efectos negativos de esta sustancia, es normal que tome algo de tiempo que se recupere.