Hormigueo en las Manos Después de Beber Alcohol: Causas y Relación con la Diabetes

La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles elevados de azúcar en sangre. Existen varios tipos de diabetes, siendo las más comunes la diabetes tipo 1 y tipo 2, así como la diabetes gestacional.

Es importante destacar que solo un médico puede realizar un diagnóstico correcto. No se debe utilizar información de Internet para autodiagnosticarse.

Diabetes y alcohol ¿peligro?

Síntomas de la Diabetes

Los síntomas de la diabetes varían según el nivel de aumento de azúcar en sangre. En la diabetes tipo 1, los síntomas suelen ser más graves y aparecen rápidamente. Los síntomas comunes incluyen:

  • Fatiga
  • Ganas frecuentes de orinar
  • Entumecimiento/hormigueo en las manos o los pies
  • Heridas que cicatrizan mal
  • Infecciones vaginales frecuentes
  • Aversión al sexo
  • Visión borrosa
  • Pérdida repentina de peso
  • Hambre permanente
  • Infecciones frecuentes (por ejemplo, de la piel o las encías)

En la diabetes de tipo 1, también puede aparecer una pronunciada sensación de hambre. Los síntomas de la diabetes en las mujeres también incluyen infecciones vaginales frecuentes. Los síntomas de la diabetes en los hombres incluyen picor y ardor en la zona genital causados por una infección por hongos. La diabetes en los niños conlleva el escollo de la enuresis, aunque el niño no tuviera problemas con ella antes.

La fatiga, la micción frecuente o la sed constante son molestias frecuentes. La diabetes, puede estar detrás de ellas. Averigüe qué opciones de tratamiento existen. ¿Cómo afrontar síntomas como la disminución del flujo sanguíneo?

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Infografía sobre la diabetes

Causas de la Diabetes

La causa de la diabetes de tipo 1 es la falta total de la hormona insulina. Las células pancreáticas, que normalmente producen insulina, se destruyen y no pueden producir la hormona. La causa del daño pancreático suele ser una inflamación autoinmune, pero la causa exacta de la diabetes tipo 1 no se explica en detalle.

La causa de la diabetes de tipo 2 es una deficiencia parcial de insulina. El páncreas produce insulina, pero no en cantidades suficientes. La sensibilidad reducida de las células a la insulina (denominada resistencia a la insulina o insulinorresistencia) también es un problema. La insulina es una hormona vital que el cuerpo necesita para mantener unos niveles adecuados de azúcar y para un metabolismo correcto. La insulina se segrega después de comer: el cuerpo responde a un aumento de los niveles de azúcar en sangre. En otras palabras, necesitamos insulina para que el azúcar de la sangre llegue a las células y el cuerpo pueda obtener la energía que necesita.

Además de la diabetes antes mencionada de tipo 1 y tipo 2 existe también la diabetes gestacional. Este tipo de diabetes sólo se da en el embarazo, no está relacionada con ninguna afección médica previa y suele resolverse tras el parto. La diabetes del embarazo suele detectarse mediante un examen, que se realiza a las embarazadas en torno a los 24 años. semana de embarazo. Las mujeres que han tenido diabetes gestacional tienen un mayor riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2 en la edad adulta.

Un tipo menos frecuente de diabetes es la LADA (abreviatura de Diabetes Autoinmune Latente en Adultos). En cierto modo es similar a la diabetes de tipo 1 (se produce en respuesta a una inflamación autoinmune), pero se desarrolla más lentamente. En otros aspectos, se parece más a la diabetes d tipo 2. Por ello, los expertos se dedican a seguir investigando este tipo de diabetes.

Otros factores que influyen en el desarrollo de la diabetes incluyen:

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  • factores geográficos (mayor incidencia en los países más alejados del ecuador).
  • herencia.

Diagnóstico de la Diabetes

El diagnóstico de la diabetes se basa en varios exámenes. En la diabetes Los síntomas del tipo 1 suelen aparecer de repente, sin problemas a largo plazo, y por eso llevan al paciente al médico. El proceso de diagnóstico de la diabetes de tipo 2 suele desencadenarse por un chequeo preventivo con el médico de cabecera, que detecta niveles elevados de azúcar en sangre. Los médicos trabajan con distintos criterios diagnósticos. Es aconsejable repetir los análisis de sangre en lugar de confiar en una única extracción, sobre todo si el paciente no presenta los síntomas típicos de la diabetes.

Otra prueba que se realiza en el diagnóstico de la diabetes es la determinación de la HbA1c (hemoglobina glucosilada). Se trata de la media a largo plazo de los niveles individuales de glucosa en sangre durante las 8-12 semanas anteriores a la extracción de sangre. Sin embargo, los valores de HbA1c inferiores a 48 mmol/mol pueden no descartar completamente la diabetes si el paciente cumple los criterios de diabetes según los niveles de glucemia.

El diagnóstico de la diabetes se basa en pruebas de sangre, que miden los niveles de glucosa. últimos 2 o 3 meses.¿Por qué es importante el diagnóstico temprano? para una detección oportuna. significativo en tu calidad de vida.

personas a las que se les ha diagnosticado prediabetes (la «fase previa» de la diabetes, a veces denominada de forma inexacta diabetes incipiente). En todo el mundo, más de 500 millones de personas padecen diabetes. Más del 90% de los diabéticos tienen diabetes de tipo 2, en la que la prevención y un estilo de vida saludable desempeñan un papel muy importante.

Complicaciones de la Diabetes no Tratada

La diabetes no tratada puede causar graves complicaciones de salud. En el peor de los casos, puede ser incluso mortal.

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  • Neuropatía
  • El pie diabético
  • Retinopatía diabética
  • Cetoacidosis diabética (complicación grave y potencialmente mortal de la diabetes de tipo 1)

No retrase el tratamiento de la diabetes y acuda a un especialista si tiene algún problema de salud o dudas sobre su salud.

Tratamiento de la Diabetes

El tratamiento de la diabetes depende del tipo de diabetes y de tu estado general de salud. El tratamiento de la diabetes de tipo 1 implica la administración de insulina en forma de inyecciones o mediante una bomba de insulina. En el tratamiento de la diabetes de tipo 2 los pacientes toman insulina, antidiabéticos en comprimidos o una combinación de ambos. El tratamiento incluye el control de la glucemia y la modificación del estilo de vida. El control regular de la glucemia (azúcar en sangre) forma parte de la vida de cada diabético. El azúcar se mide cuatro veces al día, a menudo más. Un control cuidadoso de la glucemia es la única forma de asegurarse de que los niveles de azúcar en sangre son adecuados. Para el control se suele utilizar un glucómetro (conocido popularmente como medidor de azúcar). Es un pequeño dispositivo que requiere pequeñas agujas estériles (lancetas) y tiras reactivas de glucemia.

Algunos pacientes pueden beneficiarse de la monitorización continua de la glucemia. El sensor de glucemia resistente al agua tiene forma de ruedecita, se lleva en la parte posterior del brazo y controla y almacena continuamente las lecturas. Uno de los sistemas utilizados es FreeStyle Libre.

Los diabéticos disponen de muchos tipos diferentes de insulina (insulinas de acción rápida, media y prolongada). Cada grupo de insulinas tiene propiedades diferentes, principios de uso y aplicación distintos. Para administrar la insulina se utiliza una jeringuilla con aguja, una pluma de insulina o una bomba de insulina. Una bomba de insulina es un dispositivo que suministra insulina a los diabéticos. Es una pequeña «caja» con un depósito de insulina y un tubo que suministra insulina a una cánula colocada bajo la piel del paciente. El paciente debe tener la bomba en su cuerpo en todo momento para recibir dosis de insulina programadas o ajustadas manualmente. Aunque la tecnología avanza rápidamente y las bombas tienen cada vez más prestaciones, los pacientes deben cuidarlas de forma continuada.

Bomba de insulina

El tratamiento de la diabetes sólo puede determinarlo su médico tras considerar su estado de salud general. Las medidas preventivas juegan un papel crucial en la diabetes de tipo 2. Si toma medicamentos para enfermedades cardiovasculares, tómelos exactamente como le recomiende su médico. Es aconsejable consultar a un médico o nutricionista sobre la composición exacta de su dieta, sobre todo si acaba de familiarizarse con la diabetes. Con la orientación de un experto, comprenderá mejor la relación entre la dieta y el azúcar en sangre y aprenderá a estructurar adecuadamente su dieta diaria.

Alimentos y Diabetes

El plátano y la diabetes: los diabéticos se preguntan a menudo si pueden comer plátanos. Es una fruta sana que contiene fibra, vitaminas y minerales, pero también una cantidad importante de azúcar. Por tanto, tenga cuidado con el tamaño y la madurez del plátano (cuanto más maduro, más azúcar).

Patatas y diabetes: se aplica una recomendación similar a las patatas. Aunque los diabéticos pueden incluirlos en su dieta, grandes cantidades pueden elevar excesivamente el azúcar en sangre. Las patatas deben combinarse con otros ingredientes que no contengan azúcar. Si tiene dudas sobre su dieta, es aconsejable que consulte a su médico.

Organizaciones de Apoyo

Las sociedades especializadas se dedican a mejorar los conocimientos de los médicos, apoyar la actividad científica, desarrollar procedimientos diagnósticos y educar al público en general y a los pacientes. En la República Checa, por ejemplo, la Sociedad Checa de Diabetes. Otras empresas operan a nivel europeo o mundial.

Las organizaciones de pacientes defienden los intereses de los pacientes, les ayudan a integrarse en una vida activa normal y educan al público sobre la diabetes. Por ejemplo, en la República Checa funciona la Asociación de Diabéticos de la República Checa.

Tras un examen general, su médico le recomendará un tratamiento para la causa de su diabetes. El tratamiento sintomático se centra en las manifestaciones o signos (síntomas) de la enfermedad.

¿Qué pasa si tomo cerveza y tengo diabetes?

Los efectos del alcohol son muy variados, y es de conocimiento general que las bebidas alcohólicas tienen un impacto sobre el bienestar y la calidad de vida de las personas. Se trata de una sustancia que está asociada a un gran número de enfermedades, tanto como causa como factor de riesgo.

La diabetes no es la excepción, ya que bebidas como la cerveza también pueden afectar a las personas que padecen esta enfermedad. WebMD explica que, aunque la cerveza puede elevar la glucosa inicialmente por su contenido de carbohidratos, su alcohol puede provocar hipoglucemias varias horas después, con niveles por debajo de los 70 mg/dl.

Algunos síntomas asociados a esto, que se conoce por el nombre de hipoglucemia, son experimentar dolor de cabeza, tener un ritmo cardíaco irregular, y sentir tanto confusión como ansiedad. En ciertos casos incluso se pueden presentar convulsiones.

Hay que tener presente que el hígado es el órgano que está encargado de almacenar y liberar la glucosa en el torrente sanguíneo, pero también el que descompone las toxinas del alcohol para que el cuerpo lo pueda eliminar.

La relación entre la cerveza y el azúcar en sangre

La relación entre la cerveza y el azúcar en sangre es más compleja de lo que muchas personas creen, ya que no se trata únicamente del alcohol que contiene esta bebida, sino de los carbohidratos que aporta al cuerpo. Es decir, además del etanol, una cerveza puede contener cantidades variables de carbohidratos que, como ya mencionamos antes, pueden elevar la glucosa en sangre de forma temporal tras su consumo.

Además, la respuesta glucémica de la cerveza puede variar dependiendo del contexto en el que se consuma. Por ejemplo, si se toma junto con alimentos ricos en carbohidratos o grasas, el aumento de azúcar en sangre puede ser más sostenido, mientras que si se bebe sola y en ayunas, puede provocar hipoglucemia debido a su impacto sobre el hígado y su capacidad de liberar glucosa en la sangre.

Por eso, se suele recomendar que, si se decide beber, se haga siempre acompañado de alimentos y con un monitoreo frecuente de los niveles de glucosa en sangre.

¿Cuánto alcohol es recomendable para personas con diabetes?

El alcohol no es recomendable ni en personas sanas ni en personas con diabetes. Los especialistas señalan que no hay una cantidad segura de esta sustancia, y que se debe limitar su consumo debido al impacto que tiene sobre la salud.

A pesar de esto las personas siguen consumiendo bebidas alcohólicas, por lo que muchas veces los especialistas sugieren hacerlo de forma moderada. American Diabetes Association, por ejemplo, señala que, en caso de no querer dejar de beber, las personas deberían establecer un límite y no consumir más de una cerveza de 355 ml.

De igual manera, se recomienda consultar primero a un médico, ya que solo un profesional de la salud puede evaluar de manera particular cada caso y determinar si el consumo de bebidas como la cerveza pueden interferir con los medicamentos para la diabetes o causar otros problemas de salud.

Para complementar, recomendamos leer uno de nuestros artículos, en el que explicamos si el alcohol engorda y cómo puede ser un factor de riesgo importante para otras enfermedades.

Elección de cerveza adecuada

Healthline explica que, aunque no son saludables y no se puede hablar de cervezas adecuadas para diabéticos, en caso de que se decidan consumir, se debe optar por cervezas bajas en carbohidratos. Las marcas varían mucho de un país a otro, por lo que no se puede hacer una recomendación específica por una de ellas.

Otra recomendación frecuente de los especialistas es prestar atención al contenido alcohólico de la bebida, ya que no solo los carbohidratos impactan en la glucosa. Las cervezas con menor graduación alcohólica suelen ser menos agresivas con el hígado, mientras que aquellas con mayor porcentaje de alcohol, además de ser tener más calorías, pueden provocar descensos bruscos en los niveles de azúcar en sangre.

Además, es fundamental considerar la cantidad y la frecuencia de consumo.

Precauciones al consumir cerveza si tienes diabetes

Las personas que tienen diabetes y deciden consumir bebidas alcohólicas como la cerveza deben tomar ciertas precauciones. MedlinePlus señala que para evitar complicaciones de salud es necesario:

  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas con el estómago vacío o cuando los niveles de glucosa son bajos.
  • No saltarse las comidas ni reemplazarlas por bebidas alcohólicas.
  • Beber lentamente, y alternar las bebidas alcohólicas con agua.
  • Si se cuentan los carbohidratos que se consumen al día, incluir también los que tiene la cerveza.
  • No hacer ejercicio o actividad física demandante mientras se bebe, ya que esto aumenta el riesgo de hipoglucemia.
  • Evitar beber solo, en lo posible, hacerlo acompañado de alguien que tenga claro que se tiene diabetes.

No se trata de nada complicado ni difícil de lograr, sino de pequeñas medidas que pueden reducir el riesgo de cualquier problema asociado a un nivel de azúcar en sangre muy bajo.

Alternativas saludables a la cerveza

Las personas que desean cuidar sus niveles de azúcar en sangre pero que disfrutan también de compartir una bebida con sus amigos o familiares, pueden recurrir a algunas opciones más saludables.

Una de las principales ventajas de estas alternativas es que suelen estar diseñadas para hidratar, aportar nutrientes o simplemente dar un sabor agradable sin generar los picos de glucosa propios de la cerveza y otras bebidas alcohólicas.

Estas son algunas de ellas:

  • Agua con gas con rodajas de limón, lima o pepino.
  • Infusiones frías de hierbas como menta o manzanilla.
  • Kombucha sin endulzar o con bajo contenido de azúcar.
  • Agua saborizada naturalmente con frutas frescas.
  • Agua de coco natural.
  • Batidos de frutas con leche vegetal sin azúcar.

Además, el consumo de este tipo de bebidas puede ayudar a generar una relación más consciente con lo que se bebe, fomentando hábitos de autocuidado.

Consejos para beber una cerveza con diabetes de forma segura

En apartados anteriores ya hablamos sobre las precauciones que debe tener una persona con diabetes al momento de tomar bebidas alcohólicas como la cerveza, pero vale la pena que lo complementemos con algunos consejos más.

Para empezar, hay que decir que es recomendable tomar la cerveza junto a algunos alimentos, especialmente aquellos ricos en proteínas o fibra, ya que esto ayuda a amortiguar los picos de azúcar y a mantener un nivel más estable durante el resto del día.

Asimismo, es importante medir los niveles de glucosa antes y después de beber cerveza para saber cómo responde el organismo. De esta manera, si se presentan descensos o subidas bruscas, se pueden tomar medidas rápidas.

Para quienes utilizan insulina u otros medicamentos que aumentan el riesgo de hipoglucemia, este control es aún más importante, ya que el alcohol puede enmascarar los síntomas y hacer que la persona no note a tiempo los cambios en su cuerpo.

Por último, tenemos que señalar que la comunicación con el médico es indispensable. Cada organismo responde de manera distinta al alcohol, y factores como el tipo de tratamiento, la dieta habitual y el estado general de salud pueden modificar los riesgos.

Intolerancia al Alcohol vs. Alergia al Alcohol

A cierta edad es común experimentar las terribles consecuencias de una tomatera con alcohol. El clásico dolor de cabeza, la sed excesiva, sentir nauseas o fatiga, sensibilidad a la luz o a los sonidos muy fuertes son signos claros de estar pasando por una resaca, pero ¿sabía que estos síntomas podrían significar algo más grave?

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