Hierbas de Mallorca: Ingredientes y Elaboración de una Tradición Mediterránea

El vermut, conocido también como Vermouth, Vermut o Vermú, es un cóctel clásico que nunca pasa de moda. Esta bebida alcohólica, cuyo nombre deriva de la palabra alemana "wermut" (ajenjo), es una mezcla de vino, sabores herbales y ajenjo.

Vermut servido con hielo y naranja

La procedencia exacta del vermut no está del todo clara. Sin embargo, en 1786, Antonio Benedetto Carpano se inspiró en el vino romano "Absinthiatum vinum" para crear y perfeccionar la receta de esta bebida en su licorería Piazza della Fiera. Su invención le valió gran popularidad a su negocio, y la bebida se hizo conocida.

Ingredientes Clave

El vermut se elabora mezclando sabores herbales con vino, que puede ser Moscato, Gavi o Timorasso. Los botánicos que componen este herbáceo y aromático vermut son esenciales para su sabor único.

Elaboración

El vermut puede disfrutarse puro o "On-The-Rocks". Además, existen numerosas recetas para preparar cócteles deliciosos con esta bebida. Este destilado, como el chileno creado a base de vino orgánico del Valle de Itata, ofrece una experiencia gustativa excepcional.

Ahora que conoces los detalles de su elaboración, ingredientes y un poco de su historia, ¿qué esperas para probarlo?

Lea también: Araucanía: Tradición en cada gota de Licor de Hierbas

Cinzano, la historia del vermut más vendido del país │ #BIZELANEAS 123

Orígenes de la Viticultura en la Península Ibérica

En la Península Ibérica, el consumo de vino, asociado a las élites, y el conocimiento tecnológico de su elaboración surgieron con la expansión cultural del Mediterráneo. Este fenómeno involucró a pueblos semitas (fenicios y púnicos) que transmitieron ideas y costumbres desde Oriente hacia Occidente.

Rutas comerciales fenicias

El estudio de los primeros momentos de la implantación del vino en la Península Ibérica ha sido posible gracias a descubrimientos arqueológicos recientes. Yacimientos como L'Alt de Benimaquía (Alicante), Cancho Roano (Badajoz) y Los Villares y La Quéjola (Albacete) han revelado la existencia de una "cultura del vino" en los siglos VIII-IV a.C., legitimada por creencias religiosas orientales y asociada al poder.

Hallazgos Arqueológicos

Las investigaciones arqueológicas han aumentado considerablemente en lo que se conoce como la "Cultura del Vino". El consumo y la elaboración del vino están asociados al intercambio cultural mediterráneo de ideas y personas desde Oriente hacia Occidente a través de poblaciones semitas (fenicios y púnicos).

El complejo estudio de sus orígenes e introducción en la Península Ibérica, debido a la falta de fuentes escritas, se ha desarrollado durante las últimas dos décadas gracias al descubrimiento y excavación de sitios como L'Alt de Benimaquía (Alicante), Cancho Roano (Badajoz) y Los Villares y La Quéjola, ambos en la provincia de Albacete.

Esto permite defender que en esos primeros períodos (siglos VII-IV a.C.) existía de hecho una cultura del vino legitimada por creencias religiosas orientales con un profundo valor ideológico y asociada al poder.

Lea también: Sorbete de Limón con Orujo

Ubicación de Tartessos en la Península Ibérica

Avances en la Investigación Arqueológica del Vino

La investigación arqueológica ha ampliado sustancialmente el conocimiento sobre la viticultura. Los problemas que tradicionalmente ha presentado la arqueobotánica para resolver cuestiones cronológicas están comenzando a mitigarse.

El descubrimiento del pecio del Sec en la bahía de Mallorca y el desarrollo de la arqueología submarina en España han impulsado el estudio del comercio en la península ibérica durante la época protohistórica. Esto ha permitido valorar las relaciones comerciales entre Oriente y Occidente, especialmente con la península ibérica.

Yacimientos Arqueológicos Clave

  • L'Alt de Benimaquia (Alicante)
  • Aldovesta
  • La Torre de Doña Blanca (Cádiz)
  • El Cerro de San Cristóbal (Cádiz)
  • Cancho Roano (Badajoz)
  • La Quéjola (Albacete)

Estos yacimientos ilustran la cultura y el comercio del vino en la época protohistórica, revelando el carácter sagrado del vino entre las poblaciones antiguas.

En la investigación actual, todavía existe una laguna geográfica-temporal: la del Periodo Tartésico propiamente dicho. Fue en aquellos años también cuando comenzaron a publicarse trabajos atentos al estudio, en profundidad, de áreas geográficas muy bien definidas pero, paralelamente, otros, por el contrario, extendían el radio de estudio a zonas mucho más amplias donde la problemática a tratar era, por tanto, más compleja.

Colaboración Interdisciplinaria

La creación de la Unidad de Investigación Arqueológica de la O.I.V. y el proyecto O.R.V.E. (Origen de la Vid y el Vino) marcaron un hito al conjugar trabajos arqueológicos con análisis científicos. Esta metodología se generalizó en la investigación arqueológica, permitiendo un enfoque más completo y preciso.

Lea también: Disfruta el Verano con Cócteles

El I Simposio sobre El Vino en Occidente, celebrado en Jerez (Cádiz), supuso un punto de inflexión en la investigación arqueológica española. Por primera vez, se abordó el estudio de los orígenes de la vitivinicultura en la Península Ibérica, vinculado al fenómeno colonial fenicio y griego en Occidente.

El éxito del congreso, así como de la posterior edición de sus Actas, animó a los mismos patrocinadores y organizadores a celebrar un nuevo encuentro en Jerez, esta vez centrado en el periodo romano.

En los dos citados encuentros de Jerez fue cuando, verdaderamente, se trataron en profundidad y con argumentos dos problemas que hoy parecen tener cercana solución. Nos referimos, por un lado, al origen de la viticultura y, por otro, el de su presencia en la península ibérica que ya pocos dudan se produjo de mano de la colonización fenicia, cananea si somos estrictos terminológicamente.

tags: #hierbas #de #mallorca #alcohol