El Secreto del Abuelo: Recetas con Historia y Sabor

¡Gracias a todos los pensionados que compartieron sus recetas e historias en "Cocinando Recuerdos"! A continuación, presentamos una selección de estas recetas que, además de deleitarnos con su sabor, vienen acompañadas de entrañables recuerdos que hablan de familia, amistad y momentos inolvidables en torno a la mesa.

Recetas Familiares

Recetas con Historia

Sopaipillas de Invierno

Recuerdo cuando era chica, esta receta la preparaba mi abuelito y yo era su ayudante. Esto ocurría en las tardes de invierno, cuando empezaba a chispear. Él esperaba a que todos nos sentáramos alrededor de la mesa y comenzaba a freírlas. Antes, preparábamos pebre para mis papás y también para él. Mi abuelito ponía los tomates en agua tibia, los sacaba y me decía: “Con cuidadito pele los tomatitos”.

Para nosotras, mi hermana y yo, preparaba chocolate caliente, y nos servía sopaipillas calentitas. Era muy cariñoso.

Preparación:

  1. Unir los ingredientes con una espátula.
  2. Una vez que la masa esté medianamente unida, amasar con las manos limpias hasta que no se pegue.
  3. Formar bollitos, uslerearlos y cortar discos con un vaso.
  4. Calentar aceite en una sartén con una hoja de laurel.
  5. Freír las sopaipillas, dándoles vuelta para dorarlas por ambos lados.
  6. Para disfrutar, freír las sopaipillas justo antes de servirlas, para que estén calentitas.

Tips: Para saber si el aceite está a la temperatura correcta, forma una pequeña bolita de masa con sal en el centro y ponla en el aceite.

Papas con Salsa de la Abuela

Esta receta es de mi madre. Ella cocinaba espectacularmente bien, así que no tengo la menor duda de que les encantará este plato. En una oportunidad, preparó este plato para una persona especial: Pablo Neruda, quien era amigo de mi padre. Lo hizo para una reunión y se lució; él quedó fascinado.

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Preparación:

  1. Cocer las papas con piel.
  2. Añadir la cebolla picada en pluma y previamente amortiguada.
  3. Agregar un poco de sal a cada rodaja de papa y cubrir con la salsa preparada.

Pimientos Rellenos de Mamá

Esta también era una receta de mi querida madre, quien cada vez que la hacía se lucía.

Preparación:

  1. En una olla grande, calentar un poco de aceite, añadir ciboulette picado, sal y los tomates.
  2. Cocinar los tomates por unos 20 minutos, revolviendo hasta que estén jugosos.
  3. Lavar los pimientos, cortarlos en dos y retirar las semillas.
  4. Colocar los pimientos rellenos en la salsa de tomate, añadir 1/2 cucharadita de arroz crudo a cada pimiento y tapar la olla.
  5. Al finalizar, apagar el fuego.

Hojas Rellenas de la Abuela Libanesa

Mi querida abuela Laura Dip (libanesa), llegada a Chile en 1914, enseñó esta receta a mi madre, quien ya falleció, y ella me la transmitió a mí, única mujer entre cinco hermanos.

Preparación:

  1. Colocar las hojas sobre una tabla o mesa de cocina, poner una porción de pasta en el centro y doblar los lados derecho e izquierdo.
  2. Cocer las hojas rellenas en agua junto con las cáscaras del tomate y hojas de menta por 30 a 40 minutos, dependiendo de la cantidad.

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Guiso de Choclo de la Infancia

Recuerdo que yo era muy pequeña y veía a mi madre en la cocina con su lindo y colorido delantal, preparando los ingredientes para este maravilloso guiso. Mi madre era famosa en la familia por lo rico y sabroso que le quedaba este plato.

En los veranos íbamos a Talagante, a la casa de mi abuela, donde todas mis tías preparaban sus platos favoritos. Con los años, me fui especializando en este plato, y creo que hoy me queda igual al de ella. Cada vez que lo preparo, el aroma me recuerda a mi infancia y siento a mi mamá a mi lado, aunque ya no la tengo conmigo.

Preparación:

  1. En una olla, calentar una lámina de aceite y añadir la cebolla picada en pluma y el ajo picado en cuadros pequeños (brunoise).
  2. Condimentar con sal, pimienta, orégano, hojas de laurel y comino.
  3. Agregar el choclo y la albahaca picada finamente (chiffonade).

Pastel de Jibia de Leoncio

Hola, soy Leoncio, tengo 69 años. Hace mucho tiempo, cuando era un niño de 7 años, siempre acompañaba a mi madre en la cocina. Ella cocinaba maravillosamente, lo hacía todo, incluso las tortas de cumpleaños, y así crecí. Me casé, y mis hermanos y yo fuimos dejando la casa materna, somos cuatro. El tiempo y la vida nos llevaron por diferentes rumbos, y yo seguí extrañando tantas recetas deliciosas. Aprendí a cocinar muy bien observando. Un día, extrañando el pastel de locos que preparaban tanto mi madre como mi esposa, decidí hacerlo. El resultado fue maravilloso. Invité a mi hermana y a mi sobrino, amantes de los mariscos, y les encantó. Incluso pensaron que era pastel de locos por su sabor y textura.

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Preparación:

  1. Cocer 1 kg de jibia en 4 litros de agua fría en olla a presión durante 1 hora. Luego, sacar y cortar en cuadritos.
  2. Simultáneamente, poner a remojar las 2 o 3 marraquetas (solo la miga) en agua o leche durante unos 45 minutos.
  3. Picar la cebolla en cubos pequeños. Picar el morrón y el ajo.
  4. En un wok o sartén grande, calentar 2 cucharadas de aceite. Agregar la cebolla picada y cocinar por 5 minutos hasta que cambie de color y textura. Añadir el ajo, el morrón y la zanahoria rallada.
  5. Incorporar pimienta, comino y sal a gusto. Incorporar la jibia reservada, agregar el vino blanco y la cucharada de ají paprika en polvo.
  6. Añadir las migas remojadas, el tarro de crema (200 ml) y 1 sobre de queso parmesano (40 g).
  7. En seis potes de greda enmantequillados, distribuir la mezcla. Llevar al horno precalentado y hornear durante 20 minutos.

Curanto en Olla de la Madre Chilota

Mi madre fue nacida y criada en el sur, en Chiloé. Ella nos enseñó a cocinar diferentes platos chilotes. Somos 10 hermanos, ella tiene 95 años y aún pide curanto en olla. Mi padre, desde el cielo, nos cuida.

Risotto de Pandemia

Aprendí a hacer risotto en pandemia (2020) cuando jugábamos con mis dos hijas a la Divina Comida. Vi la receta por internet, la seguí paso a paso y la verdad es que me queda muy buena.

Reineta a lo Pobre

Preparación:

  1. Hacer un sofrito con la cebolla, un diente de ajo, la paprika, 30 cc de aceite de oliva y sal.
  2. Dividir la reineta en cuatro porciones. Llevarlas a una sartén o plancha con el aceite restante. Agregar el otro diente de ajo finamente picado, sal y pimienta.
  3. Colocar en un plato un cuarto de la jaiva, espolvorear queso rallado. Sobre la jaiva, colocar la porción de reineta ya cocinada y muy caliente.
  4. Acompañar con las papas cocidas y salpicar cilantro picado fino por encima.

Pollo al Campamento Minero

Esta receta la aprendí en un campamento minero (Saladillo, Minera Andina). Nos la enseñó un profesor de tenis que se hizo amigo nuestro. En las tardes, cuando hacía mucho frío y todo estaba nevado, preparábamos este plato. Recomiendo este plato especialmente para la temporada de invierno.

Como anécdota, muchas personas que conocieron esta receta nos pidieron que la enseñáramos. Una vez, un señor la preparó con su familia y nos contó que a todos les encantó, pero que, después de almorzar, todos cayeron en una buena siesta.

Preparación:

  1. Retirar el cuero de los trutros de pollo.
  2. En una olla de greda, preferentemente, añadir el tocino con un poco de aceite.
  3. Agregar la mezcla de tomate, champiñón y pimiento morrón, revolviendo bien. Si se desea, incorporar 4 o 5 hojas de laurel.
  4. Servir el caldo en tazones y el pollo aparte en un plato, acompañado de arroz o ensaladas.

Cazuela de la Abuelita

La cazuela de mi abuelita es un viaje al pasado. Hasta hoy, a mis 44 años y con varias cazuelas en mi cuerpo, no la olvido. Qué deleite en ese plato donde se combina la vida entera.

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Preparación:

  1. Aliñar el pollo con sal, comino y ajo en polvo.
  2. Incorpora el agua, sal y orégano.
  3. Añade las papas peladas, los trozos de zapallo y choclo.
  4. Bajar el fuego y agregar las cebollas, zanahorias, pimentones y el caldo o agua.

Pollo Arvejado de Aniversario

Yo me casé muy joven, pero veía cocinar a mi mamá. Esta fue una de las pocas recetas que sabía hacer, pero se convirtió en mi mejor opción para las fiestas importantes de mi esposo y mías. Ya llevamos 43 años de matrimonio, y nuestra celebración de aniversario generalmente incluye pollo arvejado con papas fritas.

Torta del Pobre

Tenía 4 hijos, 2 hombres y 2 mujeres. Fueron tiempos muy difíciles, por lo que tenía que ser creativa con la comida. Esta torta, que llamé “Torta del Pobre”, la disfrutaban mucho mis hijos.

Preparación:

  1. Cocinar el arroz con sal al gusto y una pizca de pimienta. Revolver bien para que no se pegue.
  2. En una fuente, preparar el jurel mezclándolo con cebolla picada en cuadritos, un poco de cilantro, jugo de limón y mayonesa.
  3. Cubrir toda la torta con mayonesa y adornar con huevos duros, zanahorias, aceitunas (cortadas en medias lunas), hojitas de perejil o cualquier decoración que prefiera.
  4. Refrigerar durante 30 minutos antes de servir.

Repollo con Papas de Mamá

Este plato lo cocinaba mi mamá. Es un plato no muy común, pero muy rico, que aprendí de ella.

Preparación:

  1. En una olla, calentar el aceite.
  2. Añadir el repollo, pimiento, ajo y cebolla.
  3. Incorporar el ají color, orégano, pimienta y caldo.
  4. Agregar las papas cocidas a la olla para que se impregnen del sabor.

Pavita Rellena de la Familia

Una Navidad, decidimos que la cena sería un esfuerzo en familia, y el pavo relleno sería nuestra meta que reuniría a toda la familia. Cada uno tenía una tarea: mi mamá, con su experiencia, nos guió diciendo que el secreto era el adobo con las ciruelas, el coñac y la manzana, y que todo tenía que ser inyectado. Mi hermana mayor remojó las ciruelas en coñac, mientras mi mamá y yo pelábamos manzanas entre anécdotas y risas. Una tía que ama los aliños agregó una pizca de orégano, comino y hojitas de laurel “para el sabor”, y juntos rellenamos la pavita con cuidado porque el cuero es delicado. Esa noche, alrededor de la mesa, compartimos la pavita y, antes de comer, cada uno expresó un deseo para el próximo año. Fue entonces cuando entendimos que lo más especial de esa Navidad no fue solo la deliciosa cena, sino el haberla creado juntos, con amor y trabajo de todos.

Preparación:

  1. Preparar el relleno: Remoja las ciruelas en el coñac por al menos 30 minutos. En un bol grande, mezcla las ciruelas remojadas, las manzanas verdes y las nueces picadas si las usas. Agrega el caldo de ave para humedecer la mezcla.
  2. Preparar la pavita: Precalienta el horno a 180 °C. Lava bien la pavita por dentro y por fuera, y sécala con toallas de papel. Frota la pavita con los ajos machacados, sal, pimienta y el orégano, asegurándote de cubrirla completamente.
  3. Marinar y hornear: Coloca la pavita en una fuente para horno. Mezcla el jugo de naranja con la mantequilla derretida y vierte la mezcla sobre la pavita. Cubre la pavita con papel aluminio y hornea durante 3 horas aproximadamente, dependiendo del tamaño. Riega la pavita cada 30 minutos con sus jugos para que quede jugosa.

Canutones de la Abuela

Los Canutones de mi abuela eran un clásico en nuestra infancia. Cuando éramos pequeños, los 6 nietos siempre le pedíamos que nos preparara este plato. Ella cocinaba una olla gigante solo para nosotros. Es el plato más exquisito que he probado en toda mi vida. La aceituna le aporta un toque amargo, el queso lo salado, y la carne queda increíblemente blanda.

Pastel de Choclo de Verano

Aunque el calor del verano nunca ha sido lo mío, hay algo que me hace esperar esa temporada con ansias: el pastel de choclo de mi mamá. Lo que más me encanta es el aroma que llena la casa cuando mamá lo está preparando. Ese olor a albahaca fresca que se mezcla con el choclo es algo que nunca quiero perderme.

Preparación:

  1. En una olla, calienta un poco de aceite y agrega una cucharada de mantequilla. Luego sofríe las cebollas cortadas en cubitos hasta que estén transparentes y blandas (aproximadamente 20 minutos a fuego medio).
  2. En una licuadora o procesador de alimentos, muele los choclos desgranados junto con leche, albahaca y sal, hasta obtener una mezcla bien homogénea.
  3. En una fuente grande, coloca primero el pino de carne previamente preparado, seguido del pollo desmenuzado, las aceitunas y los huevos duros cortados por la mitad.

Postre de la Nona Vanina

Múltiples recuerdos del postre de los domingos, ya que ese día solamente se comía postre. Este postre me lo enseñó a hacer la suegra de mi hermana. Es una historia del pasado, por allá por mis lejanos años de juventud. Vivía en Buenos Aires con una amiga del alma. Las dos trabajábamos y no nos gustaba cocinar. Su nona (abuela) nos enseñó esta receta, y no dejamos de hacerla por mucho tiempo. Me casé, me separé y me vine de regreso a mi país con mi niño pequeño. Este postre le encanta aún, pero hoy soy yo la abuela en esta historia y lo preparo para mis nietos. No supe más de esa amiga del alma, Vanina se llamaba. Esta receta me la enseñó mi abuela cuando yo tenía 12 años. Hoy tengo 62 y estoy esperando poder entregársela a mis nietas.

Postres Caseros

Leche Asada Navideña

Esta receta nos la hacía nuestra mamá los fines de semana de diciembre, en vísperas de Navidad. Era el mejor premio, ya que ella demostraba su cariño al preparar este delicioso postre. Se esmeraba en que siempre quedara rico y le daba alegría ver que no dejáramos nada en los pocillos.

Preparación:

  1. Colocar la leche, la mitad del azúcar y las especias en una olla y llevar a hervir.
  2. En un bol, batir las claras a punto de nieve. Con una espumadera, colocar moñitos de merengue dentro de la leche caliente a fuego medio. Cocinar por un lado, luego dar vuelta y cocinar por el otro.
  3. Diluir la maicena en un poco de agua y añadirla a la leche. Revolver enérgicamente para evitar grumos.
  4. Juntar la leche con los merengues previamente cocidos.

Pancito Dulce de la Jefa

Esta receta se la dio una jefa de mi madre, y de esto hace 30 años. Mi mamá vendía este pancito y se ayudó mucho con este emprendimiento, además de ser el regalo de Navidad para la familia. Yo aprendí con ella, ya que crecí viéndola, y luego lo preparábamos juntas.

Preparación:

  1. Añadir a la masa las pasas, nueces y frutas previamente enharinadas.

Sémola con Leche y Caramelo de Vino Tinto

Cada vez que preparo sémola con leche y le añado aquel caramelo de vino tinto, cierro los ojos y regreso al calor de la cocina de mi abuela Olga. Su risa resonaba mientras revolvía la olla con cuidado, diciéndome: “La paciencia es la clave para que salga perfecto, como en la vida”. Mi abuela me enseñó que en cada plato va un pedacito de nuestra historia. A través de este sencillo postre, recuerdo sus manos cálidas y su sabiduría infinita, que iluminaron mi camino.

Preparación:

  1. Cuando la leche esté caliente pero no hirviendo, retira la canela y la cáscara.
  2. Para el caramelo de vino tinto: En una sartén, combina el vino tinto y el azúcar. Cocina a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla tome una textura de jarabe espeso (aproximadamente 5-7 minutos).
  3. Montaje: Sirve la sémola en pocillos individuales o en un molde grande. Deja enfriar un poco y vierte el caramelo de vino tinto por encima para decorar y aportar sabor.

El Refrescante Tinto de Verano

El tinto de verano, esa deliciosa y refrescante bebida que nos transporta directamente a los días soleados y las noches cálidas. En esencia, es una combinación perfecta de vino tinto, gaseosa y un toque cítrico de limón. El origen de esta bebida se remonta en 1960 en Andalucía, una región que destaca por su temperatura cálida y su amplia cultura del vino.

Antes de sumergirnos en la mejor receta de tinto de verano, es crucial aclarar una confusión bastante recurrente. Y es que se suele pensar que el tinto de verano y la sangría son la misma bebida. Sin embargo, no lo son. Mientras que ambos comparten la base del vino tinto, el tinto de verano destaca por la simplicidad de una gaseosa y, de vez en cuando, unas rodajas de limón. La sangría, por otro lado, es una bebida típica de España. Sus ingredientes son vino, variedad de frutas cortadas como naranja, manzana y fresas y gaseosa. Aunque muchos le sueles sumar licor como brandi o coñac y edulcorante para resaltar la dulzura.

El tinto de verano es muy versátil. Acompañarlo con algunos bocados ligeros puede elevar la experiencia. Desde aperitivos frescos de fruta hasta platos más elaborados para servir, el tinto de verano se adapta a diversas ocasiones. Puedes servir esta bebida con una gran tabla de quesos y embutidos variados como opción, o algún plato del mar siempre puede ser buen acompañante.

Si necesitas salvar un evento imprevisto, te recomendamos Vino 120 Reserva Especial Syrah. Una opción ligera y accesible para sorprender con un exquisito tinto de verano. ¿Y lo mejor? En una jarra, vierte el vino tinto de tu elección. ¡Y listo! Si bien ya te dejamos algunas recomendaciones para preparar el mejor tinto de verano. En Santa Rita Online te ofrecemos toda la selección de vinos que tenemos a tu disposición.

Receta Ingredientes Principales Momento Ideal
Sopaipillas de Invierno Harina, zapallo, manteca Tardes frías con lluvia
Papas con Salsa de la Abuela Papas, cebolla, salsa de tomate Reuniones familiares
Leche Asada Navideña Leche, azúcar, huevos, especias Fiestas de fin de año
Tinto de Verano Vino tinto, gaseosa, limón Días calurosos de verano

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