Peligros de Mezclar Alcohol con Pastillas para Dormir y Otros Medicamentos

La mezcla de medicamentos con alcohol es una práctica peligrosa con consecuencias nefastas para la salud. Pese a todas las advertencias, continúan apareciendo casos de individuos que realizan mezclas peligrosas. ¿A qué se debe?

Para Fiestas Patrias, el consumo de bebidas alcohólicas aumenta considerablemente en la población, sin embargo su consumo mientras se lleva un tratamiento farmacológico puede terminar siendo muy perjudicial para la salud.

Peligros de mezclar alcohol y medicamentos

Si bien hay medicamentos que no presentan contraindicación, hay algunos en donde al ser consumidos junto con el alcohol, pueden presentar alteraciones en su absorción, y finalmente en el efecto que tiene para las personas.

Efectos de la Mezcla Según la Química Farmacéutica

De acuerdo a Loreto González, química farmacéutica del Servicio de Salud Metropolitano Occidente, el efecto del alcohol puede presentar una reacción de toxicidad, ya sea disminuyendo o aumentando los efectos de un medicamento, o también, empeorando los efectos adversos del medicamento en cuestión, haciéndolos más intensos de lo que deberían ser.

Según la experta, todo dependerá de si el medicamento se consume de manera esporádica o crónica. En el caso del consumo esporádico, explica, "generalmente aumenta el efecto de ciertos medicamentos, aumentando la intensidad de sus efectos adversos e incluso llegando a causar intoxicación", ya en el caso del consumo crónico, en cantidades elevadas puede causar que algunos fármacos se eliminen más rápido del organismo.

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"Y por lo tanto su efecto sea menor al esperado, excepto si se llega a una situación en que el funcionamiento del hígado está disminuido y los medicamentos se eliminan más lentamente del organismo", indica.

El Efecto Disulfiram

Según González, existen algunos medicamentos que aumentan de manera desproporcionada la cantidad de alcohol en la sangre, provocando una una serie de síntomas conocidos como efecto disulfiram (también conocido como efecto Antabus). Los efectos son parecidos a los de una intoxicación de alcohol, con náuseas, vómitos, enrojecimiento facial, ansiedad, taquicardia, hipotensión e insuficiencia respiratoria.

Los medicamentos que pueden provocar el efecto disulfiram son algunos antibióticos de la familia de las sulfas como el cotrimoxazol, un número reducido de cefalosporinas (cefoperazona), el antidiabético glibenclamida y los antiinfecciosos ketoconazol y metronidazol. Aquellas personas que consumen estos antibióticos, indica la experta, tienen totalmente prohibida la ingesta de alcohol, aún en cantidades moderadas.

Si bien la mayoría de los antibióticos, "no presentan interacciones de gravedad con alcohol", señala, "es importante tener en cuenta que al igual que en el caso de los antinflamatorios, el alcohol puede aumentar la probabilidad de sufrir molestias gástricas asociadas al uso de estos medicamentos". Por esto, señala, es recomendable evitarlo si se ha sufrido algún malestar en el último tiempo.

Interacción con Medicamentos para Dormir y la Ansiedad

El alcohol puede modificar el efecto depresor de los medicamentos que utilizamos para dormir o para calmar la ansiedad, advierte, lo que se manifiesta con un notorio aumento de somnolencia, letargo, disminución del estado de alerta y de los reflejos. "Esta interacción también se presenta en antialérgicos, relajantes musculares y algunos antitusivos. La ingesta esporádica de alcohol también aumenta los efectos secundarios del antiepiléptico fenitoína", advierte la experta.

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Así lo afirma el epidemiólogo estadounidense Leonard Paulozzi, quien llamó en una publicación de la revista de salud Women’s Health, a tener cuidado con estas “partidas tóxicas” y siempre consultar al médico antes de mezclar remedios.

Combinación peligrosa: alcohol y medicamentos

Otras Combinaciones Peligrosas

Algunas veces sucede que una persona toma un analgésico opiáceo para calmar el dolor provocado por un accidente o lesión y decide complementarlo con alcohol para sentir más “alivio”.

Sacks también advirtió que beber alcohol cuando se consumen medicamentos es muy peligroso, debido a que, entre otros efectos, el estado de ebriedad puede hacer que olvidemos la dosis adecuada o bien, que no recordemos si lo tomamos, exponiéndonos a una sobredosis.

Los estimulantes como Ritalin, Adderall, metanfetaminas, y cocaína enmascaran los efectos del alcohol, pudiendo hacer que las personas beban más de la cuenta. Esto, a su vez, puede conducir a un aumento de la presión sanguínea y sobredosis.

Muchas personas cometen el error de ingerir paracetamol para contrarrestar los efectos adversos del alcohol como el dolor de cabeza y la resaca.

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Sacks explica que la mezcla de fármacos siempre presenta cierto peligro, aunque el grado de riesgo depende de diversos factores, como el tipo de medicamento, la cantidad, y la condición de salud de la persona.

El Ravotril (Clonazepam) y el Alcohol

El ravotril (o clonazepam) es un medicamento utilizado-en dosis bajas- como ansiolítico, es decir, para reducir la angustia y ansiedad. Cuando se ingiere una dosis mayor tiene efectos hipnóticos, ya que induce al sueño. Por ello, el consumo de cualquier medicamento siempre debe ser respaldado por la asesoría de un médico.

Problemas para Dormir y Tratamientos

Los problemas para dormir se han hecho aún más recurrentes en este último tiempo de pandemia. El sueño reparador es vital para nuestro organismo y para nuestra salud. Tanto así, que si no dormimos simplemente fallecemos. Realizar una “limpieza nocturna”, eliminando todos los productos de desecho de la neurona.

Asimismo, afirma que el tratamiento farmacológico es siempre de última elección. Si no han funcionado las medidas de higiene de sueño, lo ideal sería continuar con una terapia psicológica especializada llamada Terapia Cognitiva-Conductual para el Insomnio. Terapia consiste en sesiones acotadas que ayudan a reprogramar el cerebro y el reloj biológico para que aprenda nuevamente a dormir.

“Solamente se podría considerar la opción de usar fármacos si, además del insomnio, se presenta un cuadro de ansiedad generalizada u otro trastorno del ámbito emocional cuya causa esté bien identificada. La neuróloga advierte también que estos fármacos generan tolerancia, por lo que, con el paso de los días, la misma dosis ya no hace efecto y es necesario aumentarla progresivamente produciendo riesgo de dependencia.

Estos productos pueden ser usados tomando en cuenta la edad de cada paciente, ya que es muy distinto si se trata de un niño o un adulto. “Lo importante es ingerirlos en la dosis y horario adecuados, ya que de eso dependerá el efecto de muchos de ellos. El dormitorio debe ser el “santuario” del descanso, evitando usarlo como oficina o centro de operaciones.

La misión de determinadas drogas y fármacos es prevenir y aliviar el sufrimiento de ciertas enfermedades. Entre las drogas y fármacos que suelen ser consumidos de forma imprudente se encuentran el alcohol, marihuana, barbitúricos y las benzodiacepinas. Las sustancias depresoras provocan la disminución de la actividad del sistema nervioso central, lo que puede desencadenar desde una marcada somnolencia hasta la caída en coma.

Medicamentos que NUNCA deben combinarse con alcohol

Tabla de Interacciones Peligrosas

Medicamento Riesgo al Combinar con Alcohol
Antibióticos (Sulfas, Cefalosporinas) Efecto Disulfiram: náuseas, vómitos, enrojecimiento facial, etc.
Medicamentos para dormir/ansiedad Aumento de somnolencia, letargo, disminución de reflejos.
Analgésicos Opiáceos Disminución peligrosa del ritmo cardíaco y respiratorio.
Estimulantes (Ritalin, Adderall) Enmascaramiento de los efectos del alcohol, aumento de la presión sanguínea, sobredosis.
Paracetamol Riesgo de daño hepático.
Infografía sobre el sueño y la salud

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