¿Alguna vez te has despertado empapado en sudor en medio de la noche? La sudoración excesiva durante la noche, conocida como hiperhidrosis nocturna, puede ser un problema incómodo que afecta la calidad del sueño y el bienestar general. Diversos factores pueden dificultar tanto el conciliar el sueño como lograr un sueño reparador.
Uno de ellos es el calor, como lo que estamos viviendo cada vez en distintos puntos del país. Prendas inapropiadas, un colchón viejo, comidas pesadas y la ansiedad frente a un presente incierto son algunos de los factores que afectan la calidad del descanso. Para algunos, esto puede ser algo vergonzoso e incontrolable, especialmente cuando las noches están subiendo de temperatura.
“El calor con sudoración es uno de los factores que más interrumpen el sueño, por lo que la introducción de materiales respirables, como un colchón, puede mejorar notablemente la calidad de vida, más ahora que pasamos más tiempo en casa debido a la pandemia”, destaca Filipa Guimaraes, Directora de Emma para el Sur de Europa y co-fundadora de Emma Chile.
Factores que Contribuyen a la Sudoración Nocturna
Es un prejuicio asociar inmediatamente edad y sudor nocturno como sinónimo de menopausia, puesto que hay muchas razones para este síntoma. Aun así, hay algo de verdad, pues cuando las mujeres transitan por esa etapa, no solo sudan más, sino que también experimentan náuseas y sensibilidad, debido a los cambios hormonales. Existen dos fenómenos fundamentales durante la peri y postmenopausia, que dan lugar a los síntomas que acontecen durante este período.
Los síntomas más frecuentes y conocidos son los llamados “síntomas vasomotores”: sofocos y episodios de sudoración nocturna. También son habituales las manifestaciones psicológicas, como inestabilidad emocional, cambios de humor o trastornos del sueño, así como los síntomas genitourinarios, que predisponen a una mayor prevalencia de infecciones urinarias, y en ocasiones limitan el mantenimiento de una vida sexual activa.
Lea también: Cervezas artesanales: una guía
La Dieta y la Sudoración Nocturna
La dieta puede desempeñar un papel importante en el abordaje y manejo de la sudoración nocturna.
- Alimentos Picantes y Grasos: Pueden aumentar la temperatura corporal y estimular las glándulas sudoríparas.
- Alcohol y Cafeína: Pueden actuar como estimulantes que afectan la calidad del sueño y aumentan la sudoración nocturna. Tanto el alcohol como los alimentos que contienen altas cantidades de proteínas, azúcar, picantes y grasas pueden exacerbar la transpiración durante la noche, no hace falta ser diabético para experimentarlo.
- Deshidratación: Puede contribuir a la sudoración excesiva durante la noche. Es esencial mantenerse bien hidratado durante el día, pero evite beber grandes cantidades de líquidos antes de acostarse para evitar despertarse para ir al baño.
- Magnesio: Es un mineral que desempeña un papel clave en la regulación de la temperatura corporal y puede ayudar a reducir la sudoración excesiva. Algunos alimentos ricos en magnesio incluyen nueces, semillas, espinacas, plátanos y aguacates.
- Antioxidantes: Los alimentos ricos en antioxidantes, como frutas y verduras frescas, pueden ayudar a eliminar las toxinas del cuerpo y contribuir a un sistema de regulación de la temperatura más eficiente.
Llevar un registro de su ingesta de alimentos y los episodios de sudoración nocturna puede ayudar a identificar patrones y posibles desencadenantes alimentarios.
Otros Factores a Considerar
Los actuales acontecimientos sanitarios, políticos y económicos han disparado los niveles de angustia. Si experimentas miedo y preocupación constante, podrías estar frente a algo mayor: un trastorno de ansiedad, una patología donde el sistema nervioso se hiperestimula y el cuerpo responde de forma errática, generando transpiración. La buena noticia es que, al controlar los niveles de estrés, los incómodos síntomas desaparecen.
Cáncer y Sudoración Excesiva
Según el oncólogo de Clínica Alemana, Jorge Gallardo, la hemorragia es uno de los signos más importantes que pueden indicar la presencia de un cáncer y hay que poner atención. "Pueden ser vómitos con sangre, sangre en las deposiciones, expectoración con sangre en forma reiterada hablan de un cáncer de pulmón, de estómago, de colon o recto", señala.
“La sudoración, durante el día o la noche, que obliga incluso a cambiar la ropa producto de la humedad, es un síntoma que puede sugerir un cáncer tipo linfoma en estado avanzado”, señala Gallardo. Para Mahave, en tanto, esta sudoración, principalmente nocturna, se produce porque los tumores liberan ciertas sustancias a la sangre que hacen que la temperatura corporal aumente y el organismo, como una forma de regularla, suda para enfriarse.
Lea también: Sangría de Sidra Refrescante
Hay que descartar sudoración por menopausia o calor de la habitación antes de visitar al especialista.
Recomendaciones para un Mejor Sueño
Finalmente, simples acciones pueden ayudarnos a sobrevivir mejor a las altas temperaturas y favorecer un sueño reponedor, como mantener el dormitorio ventilado, usar ropa ligera, disponer de un colchón fresco y ser conscientes de lo que comemos antes de dormir.
“Hay enfermedades como el insomnio, el ronquido y las apneas de sueño (pausas respiratorias al dormir) que afectan la calidad del sueño. Sin embargo, a veces causas externas como el calor ambiental excesivo también pueden afectar el dormir, provocando problemas en su conciliación, varios despertares en la noche o simplemente nos deja desvelados por varias horas, lo que altera la llamada arquitectura del sueño, esencial para la anhelada sensación de sueño reparador”, explica la Dra. Larisa Fabres, neuróloga del Programa de Medicina del Sueño de Clínica Universidad de los Andes.
Por un mejor sueño enfrentado a las olas de calor:
- Ventilar bien el dormitorio durante el día: abrir ventanas y puertas ayuda a renovar el aire. La temperatura ideal para dormir es entre 18 y 21 °C.
- Una buena hidratación ayuda a regular la temperatura corporal al dormir.
- Usar ropa ligera y de telas transpirables, preferentemente algodón. Esto permite que la piel respire y regula mejor el calor corporal.
- Preferir comidas ligeras en la noche y evitar el alcohol: este último puede provocar sudoración nocturna, sueño superficial y despertares frecuentes.
- Reducir el uso de pantallas, al menos, 30-60 minutos antes de dormir. Leer un libro, escuchar música suave o practicar técnicas de relajación son mejores aliados para preparar al cuerpo para el descanso.
- Tomar una ducha tibia antes de acostarse puede ayudar a relajar el cuerpo. Evitar el agua muy fría, ya que puede generar sensación de calor luego.
Cómo resolver el insomnio y mejorar tu calidad de sueño
Aplicando estas recomendaciones de modo constante, es posible mejorar la calidad del sueño, incluso en noches calurosas.
Lea también: Alcohol y relaciones: Guía para una convivencia saludable
| Causa | Descripción | Recomendaciones |
|---|---|---|
| Calor Ambiental | Altas temperaturas que dificultan el sueño y provocan sudoración. | Ventilar el dormitorio, usar ropa ligera y un colchón fresco. |
| Dieta | Alimentos picantes, grasos, alcohol y cafeína pueden aumentar la sudoración. | Preferir comidas ligeras y evitar estos alimentos antes de dormir. |
| Menopausia | Cambios hormonales que causan sofocos y sudoración nocturna. | Consultar con un médico para opciones de tratamiento. |
| Ansiedad | Estrés y preocupación constante que hiperestimulan el sistema nervioso. | Controlar los niveles de estrés mediante técnicas de relajación. |
| Cáncer | Algunos tipos de cáncer pueden causar sudoración excesiva como síntoma. | Descartar otras causas y consultar a un especialista. |
Un buen dormir es vital para la salud mental y física, ya que aporta energía para enfrentar cada día. Sin embargo, no siempre es fácil lograrlo.
Si la sudoración nocturna persiste o es un problema grave, es importante buscar la orientación de un profesional de la salud.
tags: #alcohol #y #sudoracion #nocturna