La Ley Emilia cambió las reglas del juego en Chile, y es crucial entenderla para tomar conciencia de las responsabilidades al volante. Las consecuencias de conducir bajo los efectos del alcohol no son solo una multa o un mal rato; pueden arruinar tu vida y, peor aún, la de personas inocentes. Con la llegada del 18 de septiembre, las celebraciones familiares y con amigos conmemorando las Fiestas Patrias se vuelven el panorama principal, es vital estar informado sobre las implicaciones legales de negarse a una prueba de alcoholemia.
¿Qué es la Ley Emilia?
Primero lo primero, ¿qué es la Ley Emilia? Esta es una normativa que modificó la Ley del Tránsito estableciendo sanciones más duras a quienes manejen en estado de ebriedad y provoquen un accidente. Además, tipifica como delito (y, por ende, también endurece las sanciones) el huir del lugar luego de causar un accidente en el que se produzcan daños y negarse a la realización del alcohotest o alcoholemia (o cualquier otra prueba para determinar sustancias en la sangre).
¿Cuándo se Aplica la Ley Emilia?
Esta es la pregunta del millón: ¿cuándo se aplica la Ley Emilia? Para entender bien cuál es la Ley Emilia, es importante diferenciar dos conceptos que a menudo se confunden:
- Bajo la influencia del alcohol: Esto ocurre cuando tu nivel de alcohol en la sangre está entre 0,3 y 0,79 gramos por litro. En otras palabras, ya has bebido lo suficiente para que tus reflejos se vean afectados.
- Estado de ebriedad: Aquí la cosa se pone seria. Hablamos de conducción en estado de ebriedad cuando tu nivel de alcohol es de 0,8 gramos por litro o más. Esto es un delito por sí solo, incluso si no chocas ni le haces daño a nadie.
La cantidad de alcohol que una persona necesita para alcanzar estos niveles varía considerablemente debido a factores como el peso corporal, el sexo, el metabolismo, la edad, el tipo de bebida consumida y si se ha comido. No subestimes el impacto de un solo trago.
Consecuencias de Negarse al Alcotest o Alcoholemia
Muchos se preguntan esto. La respuesta es simple: es una pésima idea negarse a una prueba de alcoholemia. La ley lo considera un delito en sí mismo y, además, crea una presunción en tu contra. El juez podrá asumir que te negaste porque estabas en estado de ebriedad.
Lea también: Defensa legal ante alcoholemia positiva
La legislación chilena establece que todas las personas conductoras tienen la obligación de someterse a las pruebas de detección de alcohol cuando así lo requiera la autoridad. Estas pruebas pueden ser el alcotest (respiratoria) o un examen científico más específico, como la alcoholemia. Negarse injustificadamente a realizar dichas pruebas, incluso si no existen daños ni lesiones, constituye una infracción grave. La sanción en estos casos es la suspensión de la licencia de conducir, lo que inhabilita temporalmente a la persona para manejar.
Esta medida busca evitar que se eluda la fiscalización y garantizar la transparencia en los controles preventivos de consumo de alcohol. En situaciones más graves, como un siniestro con resultado de lesiones o muerte, la negativa a someterse a la prueba se considera un delito calificado, con sanciones de cárcel efectiva, tal como lo refuerza la Ley Emilia. En síntesis, esta normativa busca asegurar que ninguna persona conductora evada los controles, reforzando la seguridad vial y la protección de todos los usuarios de la vía.
¿Cómo se Realiza el Alcotest?
El artículo 183 de la Ley de Tránsito indica que Carabineros puede someter a cualquier conductor a un alcotest u otro tipo de prueba para determinar la presencia de alcohol en el organismo y su dosificación. Esta prueba debe ser realizada con instrumentos certificados por el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones (MTT).
El procedimiento para realizarlo es el siguiente:
- Carabineros de Chile solicita al conductor su documentación y la del vehículo.
- El conductor debe soplar la boquilla del dispositivo para obtener el resultado.
- Si la prueba marca más de 0,3 gramos por litro, se debe realizar una nueva prueba después de 15 minutos.
- Si esta segunda prueba resulta positiva, se pasa a realizar una alcoholemia, que consiste en un examen de sangre. En la alcoholemia, deben estar presentes un carabinero y un médico. Esta se puede realizar en un recinto de salud o en una ambulancia dispuesta para ello por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA).
- El médico guarda la muestra en una caja especial que luego es enviada al Servicio Médico Legal (SML) para su análisis.
Y en el caso de que, al momento de efectuarse la fiscalización, no se encuentre disponible el instrumento, Carabineros puede llevar al conductor a la Comisaría más cercana que cuente con este equipo, o puede disponer que se realice un examen, siguiendo las siguientes disposiciones: Si es necesario someter a la persona a un examen científico, este puede practicarse en cualquier establecimiento de salud habilitado por el Servicio Médico Legal (SML). El responsable del establecimiento debe hacer lo necesario para que los exámenes se efectúen en forma expedita.
Lea también: Consecuencias de la Alcoholemia
Sanciones por Conducir Bajo los Efectos del Alcohol o en Estado de Ebriedad
Las multas por conducir con alcohol en el organismo en Chile están reguladas por la Ley de Tránsito y se endurecieron con la Ley Tolerancia Cero y la Ley Emilia. Según la Ley del Tránsito, no se puede conducir si se está bajo la influencia del alcohol, o en estado de ebriedad.
Si produces un accidente de tránsito con daños, estás obligado a dar aviso a Carabineros. En un accidente de tránsito en el que se produzcan lesiones, los involucrados están obligados a detenerse, prestar ayuda y dar aviso a Carabineros. Si no lo hacen o huyen del lugar serán sancionados con:
- Una multa de 3 a 7 Unidades Tributarias Mensuales (UTM).
- Suspensión de la licencia de conducir hasta por un mes.
Ahora vamos a lo concreto, cuáles son las penas de la ley emilia:
- Si causas lesiones graves gravísimas: La pena de cárcel va desde 3 años y un día hasta 5 años.
- Si causas la muerte: La pena es mucho mayor, yendo desde los 3 años y un día hasta los 10 años de presidio mayor. Aquí también se exige un año de cárcel efectiva como mínimo.
La norma también establece que hay tres casos en que la pena no parte en los 3 años sino que en los 5 años, es decir, se trata de circunstancias en que se agrava la responsabilidad del conductor. Presidio de 541 días a 3 años y un día, si ya has sido condenado por estos delitos. La licencia de conducir es un documento oficial que acredita que cumples con los requisitos legales...
En las fiestas de Fin de Año y las vacaciones se elevan las estadísticas de accidentes causados por externalidades, como el consumo de alcohol drogas y estupefacientes. Por lo mismo es necesario tomar consciencia de La Ley Emilia, vigente desde el 17 de septiembre de 2014.
Lea también: Análisis de pruebas de alcoholemia
A continuación, se detallan las sanciones según la gravedad de la situación:
- ¿Qué sanciones hay por manejar bajo la influencia del alcohol? Si se han causado lesiones gravísimas o la muerte: reclusión menor en grado máximo (de tres años y un día, a cinco años), multa de 21 a 30 UTM y suspensión de la licencia de 36 a 60 meses.
- ¿Qué sanciones hay por manejar en estado de ebriedad?
- Si se han causado lesiones graves o menos graves: presidio menor en grado medio (541 días a tres años de cárcel), multa entre 4 y 12 UTM y suspensión de la licencia por 36 meses en el caso de producirse lesiones menos graves, y de cinco años en el caso de lesiones graves. En caso de reincidencia, el juez decretará la cancelación de la licencia.
- Si se han causado lesiones gravísimas: presidio menor en su grado máximo (de tres años y un día a cinco años) más multa de ocho a veinte unidades tributarias mensuales, inhabilidad perpetua para conducir vehículos de tracción mecánica y el comiso del vehículo con que se ha cometido el delito, sin perjuicio de los derechos del propietario si es otra persona.
- Si se ha causado la muerte: desde presidio menor en su grado máximo (de tres años y un día, a cinco años) a presidio mayor en su grado mínimo (cinco años y un día a diez años), más multa de ocho a veinte unidades tributarias mensuales, inhabilidad perpetua para conducir vehículos de tracción mecánica y el comiso del vehículo con que se ha cometido el delito, sin perjuicio de los derechos del propietario si es otra persona.
Es importante recordar que el consumo en un vehículo está prohibido tanto para el conductor como para los pasajeros. No estás solo.