Carmen de Aguirre: Pionera y Legado en la Enología Chilena

En sus 170 años de historia, Viña Carmen se ha caracterizado por estar constantemente buscando nuevas formas de hacer vino. Su nombre se inspira en Carmen De Lanz, esposa del fundador de Viña Carmen, Christian Lanz.

La formación de las viñas en Chile, entre mediados del siglo XIX y comienzos del XX, constituye un caso interesante para los que estudian las características del empresariado latinoamericano, relacionado con las actividades agrícolas. En efecto, los grandes terratenientes, en especial los hacendados, no han tenido una muy buena imagen histórica. A menudo se les ha caracterizado como propietarios más interesados en las ventajas de dominación social que les procuraba la tierra, que en actuar con la máxima eficiencia productiva.

El vino fue otro caso que se inscribió en esta misma tendencia. Se trataba de una actividad que figuraba entre las más tradicionales de la agricultura chilena, ya que había comenzado, prácticamente, desde la llegada de los españoles al país, a mediados del siglo XVI. Sin embargo, durante casi tres siglos, hubo poca renovación en su producción, pues en todas partes se empleó el mismo tipo de cepa traído por los primeros conquistadores, la llamada "país", y las técnicas productivas prácticamente no evolucionaron.

Esta situación comenzó a cambiar a partir de mediados del siglo XIX, cuando en un proceso simultáneo, diversos empresarios comenzaron a invertir para crear lo que se transformó, bastante rápido, en las viñas más importantes del país. Resulta interesante analizar las características de esos personajes, a fin de comprender mejor los cambios que tuvieron lugar en la actividad agrícola, y ver qué significaba ese proceso para la composición de la élite empresarial chilena.

VIÑAS Inteviews - Carmen - Owner and General Manager

Los Productores del Vino y su Origen Étnico

Entre los años 1860 y 1890 aparecieron una veintena de viñas que se transformaron en las más importantes del país, situación que se mantiene hasta hoy, en muchos casos. Lo notable es que antes de la primera de esas fechas, ninguno de los nuevos productores aparecían entre los principales viñateros chilenos, por la simple razón que ninguno practicaba esa actividad. ¿Cómo y por qué esas personas entran a fondo en la producción de vino?

De las 18 viñas, los únicos de origen extranjero eran las pertenecientes a Coo y Dussaillant, ambos nacidos en Francia, y la viña Miraflores, de Planella y Gil, de origen catalán. Las otras quince pertenecían a empresarios salidos de familias chilenas, cuyos ancestros habían llegado desde España en la época colonial.

Uno de los aspectos más interesantes de esta generación de viñateros es sin duda el hecho de que la gran mayoría de ellos no eran agricultores, sino que habían hecho fortuna en otras actividades, para luego invertir en la tierra. En efecto, seis de ellos habían sido mineros: Urmeneta (suegro de Eastman), Errázuriz, Cousiño, Subercaseaux y Concha y Toro (fundador de Concha y Toro), Ossa y Pereira; un séptimo, Fernández Concha (fundador de Santa Rita, suegro de García Huidobro), se había enriquecido con la venta de terrenos urbanos en Santiago. Sólo dos, Correa y Undurraga, provenían de familias de agricultores. Un solo propietario escapaba al mundo de los negocios: el médico José Joaquín Aguirre, dueño de Viña Conchalí.

Viñas Chilenas

Ejemplos de Empresarios Vitivinícolas

  • José Tomás Urmeneta: Fue uno de los principales empresarios de la minería del cobre, habiendo creado la fundición de Guayacán, cerca de Coquimbo, a mediados de siglo; además, poseyó una empresa de transportes navieros y tuvo la primera concesión para dotar a Santiago de una red de alumbrado a gas, en 1856.
  • Familia Cousiño: Poseía una de las más grandes fortunas de Chile. El fundador, Matías, edificó su fortuna gracias al cobre, en el norte, y al carbón del sur; los Cousiño continuaron dominando la producción de este mineral durante generaciones en Chile, con el yacimiento de Lota, cerca de Concepción.
  • Los Subercaseaux: Familia venida de Francia a Chile en el siglo XVIII, se habían enriquecido con la plata, ya antes de la independencia.

Carmen Delanz 2018: Un Vino de Reconocimiento

Entre los reconocimientos que ha alcanzado Carmen Delanz 2018, están los 93 puntos otorgados por la revista Decanter y los 96 puntos obtenidos en la Guía Descorchados 2020, siendo además nombrado como Vino Revelación por el periodista especializado Patricio Tapia.

“Alto Jahuel es una zona cálida en el Alto Maipo y eso se siente en el carácter de este vino, de taninos redondos, pero a la vez macizos. Para respetar ese carácter, la enóloga Emily Faulconer ha empleado solo maderas usadas, tanto barricas como fudres.

Emily Faulconer, Enóloga Jefe de Viña Carmen, comenta: “En este vino encontramos una combinación perfecta de estructura, persistencia y delicadeza.

En el Día Internacional de la Mujer, destacamos a las mujeres que están redefiniendo la industria del vino con su dedicación, visión y pasión por la vitivinicultura.

Si quieres brillar frente a tus familiares y amigos, este vino Delanz Alto Jahuel es la opción perfecta. Cosechado en el Valle del Maipo, es un Cabernet Sauvignon muy puro e intenso, con una deliciosa elegancia, persistencia y finura: el acompañante perfecto de carnes rojas, quesos fuertes y platos condimentados.

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