El Licor Típico de Lisboa: Historia y Preparación

Si deseas viajar a un destino con ciudades históricas, playas paradisíacas y paisajes de ensueño por descubrir, Portugal es justo lo que andas buscando. Y es que, después de meses exhaustos preparando la celebración y eligiendo con pinzas qué frases de amor declarar en sus votos, no querrás nada más que disfrutar de tu anhelado viaje.

Sin duda, una ciudad que ha sabido mantener y conservar la esencia portuguesa, lo que además la convierte en un destino favorito y muy romántico para quienes acaban de intercambiar sus anillos de oro a miles de kilómetros de esta ciudad.

Lisboa es la capital más antigua del Oeste de Europa y tiene un pasado fascinante que se deja ver en la enorme cantidad de monumentos, iglesias opulentas y museos. Por eso, Lisboa es uno de esos lugares que te pedirá que la disfrutes a su ritmo. Es decir, parando para comer y disfrutar de sus cafés, de sus pastelerías, de sus restaurantes donde poder degustar un buen pescado y mariscos. Además, está llena de tiendas, bares y tranvías que te enamorarán. Si buscas un destino que te enamore con buen clima, comida exquisita y muchas actividades para ver, ¡Lisboa es perfecta!

La mayoría de las calles de Lisboa son empedradas. La mayoría de los museos en Lisboa cierran los lunes. Si te interesa el arte, no dejes de visitar el Berardo Museum, una de las colecciones privadas de arte moderno más importantes del mundo.

Ahora, si quieren desconectarse al 100 por ciento y olvidarse que por meses no hablaron de otra cosa más que de adornos de matrimonio, a 30 km de Portugal se encontrarán con Sintra, un escenario de palacios de cuento, hermosos jardines, frondosos bosques y antiguas leyendas.

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La Disputa del Pisco: Un Conflicto de Origen y Denominación

Tanto los países de Chile como Perú llevan una década en la contienda del origen del destilado que posee más de 200 años de antigüedad y que representa un eje importante en la economía de las provincias de la región de Coquimbo y Atacama. En la provincia de Elqui, ubicada en la región de Coquimbo, se encuentra uno de los lugares con mayor atractivo turístico del país, el Valle del Elqui.

Transcurría el 2005 y Chile vivía un año conveniente en materias económicas, los tratados de exportación e importación que el gobierno de Ricardo Lagos había concretado, tenían al país con las tasas más bajas de desempleo de esos años. Pero no todo podía mostrarte tan favorable, ya que el 19 de mayo de ese año Perú presentó frente a la Oficina Internacional de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), el registro de la denominación de origen “Pisco”, esto según las disposiciones contenidas en el Arreglo de Lisboa, el cual establece la protección de las denominaciones de origen y su registro internacional.

Frente a este hecho el Valle del Elqui cuenta como un factor elemental en este altercado, ya que según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Santiago, este fue el lugar donde se dio origen al licor que posee más de dos siglos de antigüedad. Tras 10 años de indagación el historiador argentino Pablo Lacoste dio a conocer los estudios que llevó a cabo con un grupo cercano a 15 profesionales entre los que se encontraban, historiadores, lingüistas, cientistas políticos, enólogos, agrónomos y sommelier, en donde muestra que el nacimiento del pisco se dio en el Valle de Elqui en el siglo XVIII, lo que se refleja en el primer documento donde se habla de la existencia del pisco como tal, que fue el inventario realizado en la Hacienda Latorre tras la muerte de Marcelino Rodríguez Guerrero, un productor de destilado de uva, quien también fue uno de los primeros en aparecer en el censo vitivinícola que realizó el Rey de España cuando el país aún no era una nación independiente, en el lugar se pudo dar cuenta de “tres botijas de pisco” contabilizadas en el lugar.

“Este censo en el norte de Chile mostró a 92 productores, en Huasco, Copiapó, Coquimbo y Limarí. Esta investigación entrega una prueba de que Chile sería el lugar donde se dio origen del destilado, al contrario de lo que dice el vecino país del norte, quien a su favor se refiere a antecedentes que indican que el pisco nació como consecuencia de la historia y la tradición vinícola de Perú y que su nombre procede de una localidad porteña peruana.

Frente a ello Lacoste deja en claro que a pesar del nombre del puerto, sus investigaciones determinan que el origen se dio en Chile “Ellos pensaron que tenían la primacía porque en Perú había un puerto que se llamaba Pisco, pero esta investigación determina que la producción arrancó de acá. Es por ello que para el gobierno regional este no es un tema que se tome con ligereza, así lo explicó el Intendente de Coquimbo Claudio Ibáñez, quien recalcó lo que significa este producto en materia económica y cultural para el país “el Pisco se produce en Chile desde hace muchos años y Es un producto símbolo de nuestra identidad.

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Por compromiso de nuestra Presidenta Michelle Bachelet y como Gobierno Regional vamos a dar una defensa férrea de nuestro producto porque queremos proteger esta actividad económica y proteger el empleo que aporta”, acotó el Intendente. En el caso de la Provincia del Elqui, que es donde está ubicada la mayor cooperativa pisquera de Chile, Capel, el tema de la Denominación de Origen toma una mayor relevancia.

Frente a ello el gobierno regional se ha reunido con los productores en diversas instancias y los ha potenciado por medio del Consejo Regional que a través del Fondo de Desarrollo Regional, impulsó un proyecto de rescate de la historia y patrimonio del pisco chileno, esto implica una importante estrategia de comercialización para difundir y sensibilizar sobre su origen y el proceso de fabricación. En este esfuerzo de colaboración se hicieron parte 16 entidades, entre las que se encontraban las pisqueras Capel, Compañía Pisquera de Chile, Aba, San Félix, Fundo Los Nichos, Sociedad Agrícola Hacienda Mal Paso, Bauza, Sociedad Agroindustrial y Pisquera Rio Elqui, Tulahuén. Asociación de Productores de Pisco AG y la Asociación de Productores de Fruta de Chile AG.

Durante el mes de marzo del 2014 la Cooperativa Agrícola Pisquera Elqui Limitada, más conocida por sus siglas Capel, pretendía inscribir dos marcas asociadas a su destilado las cuales eran el “Circulo del Pisco” y “La Cofradía del Pisco”, esto con el objetivo de culturizar a las personas acerca del origen, las cualidades y la cultura que procede del destilado. Por parte de la embajada, estos alegaban que la palabra “pisco” estaba protegida por el Estado peruano como una Denominación de Origen.

En cambio para Capel esto no tenía mucho sentido, ya que tal denominación fue escrita en Chile en 1931, mientras que en el vecino país fue en 1999, pero a pesar de ello el, en ese entonces, presidente de la cooperativa elquina Francisco Hernández comentó a un medio de Santiago que estaban desamparados por el estado, ya que Perú ponía toda su maquinaria estatal para defender el origen del licor y no así el estado chileno “ellos defienden la denominación de origen a través de órganos estatales, mientras que nosotros no tenemos el amparo del Estado para proteger nuestra denominación.

A PARTIR DEL AÑO 2001, UNA AGRESIVA CAMPAÑA PERUANA HA CONFIRMADO EL FUERTE Y APASIONADO CARÁCTER NACIONALISTA QUE LIMA LE HA QUERIDO IMPRIMIR A SU INTERÉS POR DESPOJAR A CHILE DE LOS DERECHOS DE PRODUCCIÓN DEL PISCO, QUE SE REMONTAN A LA ACTIVIDAD AGUARDENTERA QUE EXISTÍA EN LA COLONIA, CONVIRTIÉNDOLO EN UN OBJETIVO DE HONOR NACIONAL A PESAR DE QUE EL ANÁLISIS SERIO Y MESURADO DE LOS ANTECEDENTES HISTÓRICOS REMONTADOS A LA COLONIA, SIN EMBARGO, PONEN EN DUDA LA RADICALIDAD Y LA CERTEZA DE LOS PRINCIPALES ARGUMENTOS PRESENTADOS POR EL PERÚ PARA EXIGIR EL MONOPOLIO DEL SABROSO DESTILADO, CUYA ÚNICA MOTIVACIÓN PARECE SER EN REALIDAD DE ORDEN COMERCIAL Y PATRIOTERO, VALIÉNDOSE ESPECIALMENTE DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN Y DE LA TRUCULENCIA INFORMATIVA.

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Jamás creímos el alcance que iban a lograr nuestros pequeños y modestos artículos sobre el pisco chileno, que publicáramos por primera vez a fines del año 2002, con el título "La Guerra Chileno-Peruana del Pisco". Y en menos de un mes, algunos medios peruanos ya estaban hablando con virulencia en contra de nuestra página web; para el 8 de febrero del año siguiente, lectores chileno devotos de este texto y de nuestra exposición colonial sobre los derechos pisqueros chilenos, organizaron de manera espontánea el llamado "Día de la Piscola" o "Día del Pisco Chileno", ampliamente cubierto y comentado por los medios nacionales.

Como siempre a destiempo en este debate, el Gobierno del Perú -presionado por una radio y por una campaña rápidamente improvisada en respuesta a la iniciativa chilena-, intentaron instituir el "Día del Pisco Sour peruano", a las pocas horas. Como se sabe, el pisco es un aguardiente de moscato de gran calidad que guarda ciertas semejanzas al brandy y a la grappa itálica, además de representar una de las tradiciones culturales más hermosas de esta región continental.

Aunque se remonta a producciones aguardenteras de la época colonial presentes en Chile y Perú, este último país había mostrado algunos gestos de interés por acaparar la monopolización del producto, pero el asunto no volvió a ser tocado sino hasta fines de los años noventa, cuando entraron en juego fuertes ambiciones comerciales peruanas que veían con resquemor el éxito de las exportaciones chilenas en el extranjero, decidiendo reabrir la controversia en torno al pisco y a varios otros "productos banderas" peruanos a los que el país incásico ha forrado también con su estandarte, a pesar de que permanecían compartidos desde hacía siglos con Chile (producto de un pasado común que, guste o no, compartieron ambos países), como las lúcumas, las papas, los camélidos y ciertos platos típicos con productos marinos.

De este modo, el Perú se ha encargado de esparcir internacionalmente el mito histórico de que el licor conocido como pisco nació como tal en el Puerto de Pisco, dentro de sus fronteras, preparando así en ambiente para la monopolización del producto que tan apasionadamente busca ahora. Lo cierto es que el investigador y el turista no encontrarán en la localidad de Pisco más que registros que hablan de almacenamiento de grandes cantidades del producto en los tiempos coloniales, no porque allí se destilara pisco, sino porque este puerto era el centro de la industria colonial de las llamadas "botijas de Pisco", recipientes cerámicos confeccionados para envasar aguardiente o vino del que sólo una parte era producido dentro del Perú, principalmente en Ica y Nazca, proviniendo la otra de la abundante producción chilena de alcoholes durante la Colonia. Aún sobreviven en Pisco vestigios de la fabricación artesanal de estas botijas.

Como hasta la publicación del presente artículo y del relacionado con los derechos pisqueros de Chile, las fuentes chilenas nunca se habían molestado en exponer -ni siquiera con relativa amplitud- su parte de en la controversia comercial por el origen del pisco, tenemos la impresión de que en el Perú existía un convencimiento general de que no existían argumentos de parte de los vecinos mapochinos en este asunto, ni siquiera los mínimos esgrimibles, según lo asevera el mito urbano peruano y según lo comentó más de algún autor de ese país. Las señales llegarían con claridad, al respecto.

Una furiosa editorial limeña nos acusaba de estar siendo financiados por las compañías chilenas productoras de pisco, para producir este artículo precisamente en momentos en que se negociaban los tratados comerciales con Estados Unidos y la Unión Europea. La verdad es que, hasta este momento, no hemos recibido ni una botella de parte de estas empresas, y nuestra intención está lejos de esperar alguna clase de incentivo al respecto, pues no es nuestra política escribir por encargo. A diferencia de muchos autores defensores del pisco peruano, nosotros no trabajamos por encargo.

Pero, como prueba de que el inicio de este debate había sorprendido a ambos países con una pobre preparación para sus propios fundamentos, el mencionado reportaje limeño se basaba en afirmaciones de nuestro mismo anatematizado artículo, para hacer algunas referencias favorables a la posición monopólica que pretende sostener Perú respecto de la producción del pisco. Lo sabemos, porque se reproducían en él algunos comentarios con fechas que -por falta de indagación y de fuentes de investigación hasta ese momento- habíamos publicado con ciertos errores e imprecisiones y que posteriormente corregimos... Así, después de todo, nuestro artículo tenía algún valor, incluso para ellos. Lo hemos verificado otra vez en un nuevo artículo publicado por un diario peruano en junio de 2006, basado innegablemente en información tomada de nuestro propio artículo.

Alborotos aparte, nuestra intención nunca fue intentar levantar polvo sobre un conflicto cuyo mero carácter comercial nos hizo dudar varias veces sobre la racionalidad de incluir aquí el tema, como hemos dicho. Contrariamente a lo que nuestros detractores en Perú señalaron en alguna oportunidad, nosotros ni siquiera hemos asegurado ciegamente que el destilado de aguardiente de moscato haya comenzado a hacerse en Coquimbo y no en la provincia de Ica, pues es muy probable que, por la dispersión y la dirección en que se dio el poblamiento español de América, la producción de este destilado pueda haber comenzado allá, en tierras peruanas, del mismo modo que la danza de la cueca se cultivó y desarrolló como baile tradicional primero en Chile, entrando después al Perú como una versión más de las zamacuecas locales, que evolucionó hasta convertirse en su baile nacional de la "marinera", nombre que recibió oficialmente después de la Guerra del Pacífico para honrar al Almirante Grau y para extirpar la referencia relativa al enemigo chileno en el baile, sin que nadie se los exija de vuelta en Chile ahora por los pretendidos cargos de "usurpación" o "robo cultural" que, sin embargo, se le imputan desde el Perú a los pisqueros chilenos.

Es más: en términos comerciales, ni siquiera considerábamos del todo conveniente la denominación pisco para un producto al que se le pretende dar proyecciones internacionales de comercialización y que sigue siendo nuevo para la mayoría de los mercados mundiales, importando muy poco realmente su denominación. Estudios de mercadeo y muestras de plazas realizados hacia 1975 en países de habla inglesa como los Estados Unidos, por la Seagram Corporation, por ejemplo, demostraron que la denominación pisco presentaba algunas dificultades para lograr su posicionamiento, llegando a ser asociada incluso a expresiones soeces y hasta en contrasentido con el producto (como la homofonía "Piss Co.", que se traduciría "Compañía de orina"). Puede ser, sin embargo, que las rimas fonéticas hayan cambiado en estos años y las asociaciones estén sujetas a otras connotaciones.

Como resumen, todo este debate que ha pretendido levantar el Perú con relación a la presencia de pisco en Chile, puede sintetizarse como "la cuestión del pisco" de la siguiente manera:

  • Perú alega que el pisco es un producto propio, exclusivo e incompartible del Perú, concentrándose en el argumento de que su origen se encontraría en el puerto peruano de Pisco y que, por lo tanto, sólo el aguardiente de origen peruano merece dicha denominación.
  • Chile, por su parte, responde que el producto también provenía de Coquimbo y Huasco en tiempos coloniales, y que Pisco fue por entonces sólo un centro de envasado y comercio (incluso de aguardientes chilenos), pero no de origen como tal, ya que el pisco peruano provenía en realidad de Ica, poblado cercano a Pisco.
  • Mientras la posición del Perú es excluyente e intolerante a la sola existencia del pisco chileno, la de Chile es compatible a la existencia del pisco peruano. Chile no busca el monopolio del producto ni la marginación del pisco peruano en los mercados donde esté presente el pisco chileno.

Los retrasos y deficiencias en la historia legislativa del Perú para la regulación y conservación de su pisco, notablemente aventajados por Chile, han tratado de ser resueltos y compensados con una fervorosa campaña de propaganda mediática, muchas veces pseudo histórica y sin asideros científicos, que analizaremos en este artículo. Debe tomarse en cuenta, sin embargo, que la necesidad del Perú de sabotear y boicotear la venta de ciertos productos de su competencia chilena, con el pisco a la cabeza y seguido de los demás "productos banderas", a través de discusiones bizantinas y tinturas patrioteras, deriva en realidad de su incapacidad de enfrentar a Chile con una carrera comercial en igualdad de condiciones o con verdaderas expectativas de éxito, pues el Perú se encuentra desde hace años en un grave subdesarrollo de terrenos y actividades agropecuarias, en un precario nivel de consumo interno, en un sistema tributario francamente abusivo para los productores, en una crisis de pirateo y falsificación de productos dentro de sus propios mercados, y en una situación industrial crítica, que le impedirían establecer competencias en mercados internacionales mientras no resuelva tales retrasos.

La Campaña Mediática Peruana Contra el Pisco Chileno

Ya hemos visto en otro artículo los derechos históricos de Chile para producir pisco y cómo el interés peruano por arrebatarle a Chile este producto podría haber comenzado a asomar tenue y aparentemente hacia principios del siglo XX, cuando las exportaciones chilenas y las premiaciones aumentaron favorablemente. Sin embargo, el sentido de competencia no logró ser diluido en Perú después de fracasada sus primeras intentonas para lograr el monopolio del producto, dado el retraso legislativo e industrial que experimentaba por entonces su producto estrella, lejos del tradicionalismo y del folklore con que suele ornarse al pisco peruano en su propia patria.

Por décadas, el debate quedó en silencio. Ni siquiera se inquietaron en Perú al conocerse la noticia de que, en 1995, en Coquimbo, el alcalde Pedro Velásquez había propiciado la elaboración de un pisco sour de características colosales, bajo el auspicio de la cooperativa CONTROL, logrando que la marca ingresara al libro Guinness como el cóctel más grande del mundo.

Pero, hacia 1997, la preocupación volvió a apoderarse de las autoridades peruanas: Chile ya estaba exportando más de 500.000 litros, mientras que Perú ni siquiera llegaba a los 100.000. Se creó ese mismo año la Comisión Nacional del Pisco.

Evolución de las Hectáreas Dedicadas al Pisco
AñoHectáreas
19855.875
19865.980
19876.050
19886.204
19896.206
19906.206
19917.840
19927.744
19939.084
19949.202
19959.385
19969.725
199710.009
199810.187

El escaso éxito que el Perú había tratado de saborear hasta entonces en su guerra alcohólica contra Chile, sin duda no le ha dado el gusto que ofrece su pisco. Apenas habían logrado convencer a un puñado de países vecinos de reconocerle "superioridad" sobre la producción del pisco local por sobre la chilena: Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, Nicaragua, Panamá, República Dominicana y Venezuela. Más tarde, se sumó El Salvador (ver más abajo). Pero el mérito es mucho menor si vemos que varias de estas naciones son sus aliadas del mercado de la Comunidad Andina, bloque del cual el Perú está en proceso de desvinculación, además, lo que podría acarrearle algunas consecuencias incómodas para sus aspiraciones monopólicas.

Era lógico que, en este ambiente, comenzara la segunda campaña peruana coincidente con las acciones de la Comisión Nacional del Pisco en favor de estimular la exportación del producto, a partir de mediados del año 2001. Por primera vez, se formalizaría el reclamo por la denominación de origen. Desde un principio, sin embargo, esta nueva embestida ha estado plagada de afirmaciones tendenciosas y prédicas de escaso rigor científico e histórico.

La revista "Caretas" del Perú, por ejemplo, siendo una de las más activas precursoras de estas propagandas contra el pisco chileno (además de otras controversias bastante menos pintorescas, como el reclamo peruano de nueva delimitación marítima), partió diciendo muy erradamente, en su edición del 2 de agosto de 2001:"Lo cierto es que en 1879, en la Guerra del Pacífico, los chilenos conocieron a fondo las virtudes de la bebida peruana, devastaron los valles y bodegas en los que se producía, y de...

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