Vermú, vermut o vermouth, da igual como le digas a este vino macerado con distintas hierbas. Tendría su origen en la Antigua Grecia, pero varios siglos más tarde se haría popular en Italia, luego en España y finalmente -junto a las migraciones- llegaría también a Argentina. En todos estos lugares, e incluso en Chile, el vermú y sus distintas formas de beberlo están pasando por un muy buen momento.
El vermut es una bebida con historia, carácter y una fuerte tradición en la cultura gastronómica. Elaborado a base de vino infusionado con hierbas y especias, ha sido el acompañante perfecto para aperitivos y cócteles desde hace siglos.
Vamos a la RAE: “Licor compuesto de vino, ajenjo y otras sustancias amargas y tónicas, que se toma como aperitivo”. Dicho de otra manera, el vermú, vermut o vermouth, es un clásico de la coctelería a base de vino fortificado y especias varias. Su nombre deriva del vocablo alemán “wermut” que significa “ajenjo”, ingrediente principal de esta preparación.
Su registro más antiguo data del siglo I A.C. De hecho, se dice que fue creado por el médico y filósofo Hipócrates (¡una real pócima medicinal!), quien incursionó con la maceración de vino con hierbas. Cerca de 2500 años de antigüedad tiene el vermú. Con su origen en la Antigua Grecia -de la mano del padre de la medicina, Hipócrates-, este vino macerado se ha mantenido por siglos como una bebida clásica.
El vermut es una bebida aromatizada a base de vino, macerada con hierbas, especias y botánicos, destacando el ajenjo, que le aporta su característico amargor. Su sabor varía según el tipo de vino y la combinación de hierbas, ofreciendo perfiles dulces, secos o especiados.
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Tipos de Vermú
El vermut tiene múltiples versiones, cada una con su propia personalidad:
- Vermut Rojo (Rosso): El clásico italiano, con un toque dulce, especiado y profundo. Se incluye dentro de los vermuts dulces. Según sea la receta, la versión de vermú rojo de tradición italiana suele ser especiada, con toques y final amargo. En cambio, la receta tradicional española es menos amarga.
- Vermut Blanco (Bianco): Ligero y floral, con un equilibrio entre dulzura y frescura. Es un tipo de vermut más dulce. Esto no se debe a que se le añada más azúcar, sino al hecho de que se utilizan menos ingredientes amargos en su elaboración. En los vermú blancos dominan la vainilla y los cítricos. ¡Es el más consumido a nivel mundial!
- Vermut Seco (Dry): Menos azúcar, más carácter. De apariencia similar al blanco (ya que es prácticamente transparente). El vermut seco se utiliza principalmente en coctelería. Es más amargo y menos dulce que el rojo.
- Vermut Rosado: Es un vermut suave, sin amargor, con tonos frutales y florales. Se elabora con vino rosado o mezcla de tinto y blanco.
Formas de Disfrutar el Vermú
El vermut se puede tomar de muchas formas. ¡Sabroso y simple a la vez! La manera más clásica es tomarlo en un vaso o copa con hielo, con una rodaja de naranja y una aceituna dentro. A elección puedes agregarle una rodaja de limón también. Le viene muy bien el agua gasificada o la soda, para hacerlo aún más refrescante. ¿Ya te imaginaste disfrutándolo en una tardecita?
Vermú con Soda
Acá se han presentado varios tipos de vermú con distintas formas de servir. Unos más fuertes y otros más dulces, combinados con otros licores o simplemente con agua. Sin embargo, sepan ustedes que el vermú se puede beber también sin más agregado que un poco de hielo y una rodaja de limón en el caso del blanco, y hielo más rodaja de naranja en el caso del rojo. Simple pero rico.
Cócteles Clásicos con Vermú
El vermú es un ingrediente esencial en muchos cócteles clásicos. A continuación, exploraremos algunas recetas populares:
Dry Martini
Es probablemente el más famoso de los cócteles preparados en base a vermú. Está presente en prácticamente cualquier barra del mundo y se hizo globalmente reconocible gracias a la zaga de películas de James Bond, quien lo tenía como su brebaje predilecto. Sin embargo, a pesar de su popularidad, en muchos lugares se suelen preparar unos dry martini verdaderamente lamentables. Por lo mismo, lo mejor es tener a mano la receta de este cóctel, en el cual es indispensable contar con un vermú bien seco, es decir, con una alta graduación de alcohol y muy poco azúcar, lo que lo hace perfecto para esta preparación. Es un trago que pega fuerte, recomendado para profesionales.
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Receta:
- Primero, mientras se enfría una copa de martini con abundante hielo, hay que hacer lo mismo en el vaso de una coctelera, revolviendo bien los cubos de hielo.
- Luego, con la ayuda de un colador, sacar el agua que se suelte pero sin botar los hielos, para después agregar una parte de vermú seco (revolviendo), más cuatro partes de gin y una tira de piel de limón previamente estrujada encima de la mezcla, para que así entregue sus aceites.
- Revolver suavemente por un par de minutos y finalmente verter la mezcla sin hielo en la copa fría, también sin hielo.
- Agregar un par de aceitunas verdes sin relleno, la piel de limón y listo.
Negroni
Este es otro cóctel clásico que por estos días vive una suerte de segundo aire, gracias al boom que el gin -uno de sus ingredientes- ha tenido en el mundo entero durante la última década. De origen italiano, este trago es muy fácil de preparar, ya que solo lleva tres partes iguales de gin, campari y por supuesto vermú. Pero ojo, debe ser un vermú rojo, bien dulce y aromático. ¿Qué tal el negroni? Muy equilibrado, porque refresca un poco y también pega, pero siempre suavecito. Así que, a tomar nota y luego disfrutar.
Receta:
- En un vaso tipo old fashioned (whiskero), poner uno o dos cubos grandes de hielo.
- Luego, agregar tres partes iguales de gin, campari y vermú, más una fina rodaja de naranja.
- Después, darle una pequeña vuelta a los hielos con la ayuda de una cuchara, y servir inmediatamente.
Manhattan
Otro tradicional cóctel que lleva vermú rojo entre sus ingredientes. Se trata del Manhattan que, según dice la historia, tendría su origen hacia fines del siglo diecinueve en algún club de esa zona de Nueva York. Su preparación tiene algo de dificultad y su resultado es un trago un poco engañador, porque entra al cuerpo muy bien con su dulzor, pero al final también se le siente el whisky. Por lo mismo, hay que irse piola.
Receta:
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- Poner a enfriar una copa de Martini.
- Mientras tanto, echar bastante hielo en una coctelera y agregar 5 partes de whisky, 1 de vermú rojo más un chorrito de amargo de Angostura.
- Revolver suavemente por unos minutos hasta que los ingredientes se hayan mezclado.
- Finalmente, colar y servir en la copa enfriada y adornar con un marrasquino pinchado en un mondadientes.
Americano
Algo olvidado, aunque aún conserva una suerte de barra brava que lo pide cada vez que puede. Así es el carácter de ese cóctel sin origen conocido -su creación se disputa entre Italia y Estados Unidos-, pero que se considera también el padre o primer antecedente del hoy popular negroni. Para su preparación es imprescindible tener un vermú rojo no demasiado dulce, porque también lleva Campari. Para la sed o simplemente pasar la tarde, es fantástico. Suave y distinguido.
Receta:
- En un vaso whiskero, poner bastante hielo y luego agregar una parte de vermú rojo y una de Campari, más una rodaja de naranja y una tira de cáscara de limón.
- Completar el vaso con un chorro de soda (o agua con gas), darle una pequeña vuelta para revolver y ya está listo.
Pichuncho
Para muchos, este cóctel es nuestra propia versión del muy famoso dry martini. Y puede ser, porque tiene parecidos ingredientes -casi idénticos- y su preparación es exactamente igual. Como sea, el pichuncho también es un trago potente, que no te deja indiferente y que pareciera que está volviendo poco a poco a ser protagonista en nuestras barras. Además, si queremos hacer del cóctel algo bien nacional, lo mejor es aprovechar los vermús hechos en el país que cada vez son más fáciles de encontrar.
Receta:
- Enfriar la copa de martini con abundante hielo y reservar.
- Mientras tanto, en el vaso de la coctelera, poner bastante hielo y luego agregar una parte de vermú blanco más cuatro partes de un buen pisco traslúcido y una tira de piel de limón, la que se estrujará sobre la mezcla antes de agregarla al vaso.
- A continuación, revolver suavemente para que se mezcle todo y luego colar, servir y agregar nuevamente la piel de limón. Y nada más, a disfrutar.
Vermú con Soda
Aquí algo simple, pero no por eso menos satisfactorio. Me refiero al tan popular vermú con soda, sobre todo al otro lado de la cordillera. Tan suave y refrescante que se ha transformado en un comodín y que puede ser disfrutado tanto antes del asado del almuerzo, como a media tarde o en una fiesta de alta noche. Es que, de verdad, siempre viene bien. Y ya que es tan popular en Argentina, tampoco viene mal prepararlo con vermú de ese país. Simple, barato y rico.
Receta:
- En un vaso largo se ponen tres hielos grandes y luego se agrega vermú rojo hasta un poco menos de la mitad del vaso, aunque depende del gusto de cada uno.
- Se agrega una rodaja de naranja y luego se rellena hasta arriba con soda o agua mineral.
- Se revuelve un poco y ya está listo.
Vermut "Made in Chile"
Este clásico volvió con todo para protagonizar la escena coctelera. Un retorno que trajo buenas noticias, ya que sumó nuevos emprendedores y productores en torno al vermú “Made in Chile”. ¡Descúbrelos mientras disfrutas más detalles sobre este brebaje!
Algunos productores chilenos de vermú incluyen:
- Desde la Región del Maule: Con elaboración artesanal, este vermut es macerado con botánicos nativos de la Cordillera de los Andes.
- Vermut artesanal: Se define por la utilización de botánicos endémicos de nuestro país, con una riquísima Historia con Sabor por descubrir.
- Luther: Con su planta ubicada en el clásico Barrio Franklin, Luther es un vermut elaborado con los mejores vinos de nuestro país. Macerado en hierbas, flores y cortezas, su receta destaca por el uso de herbolaria mapuche.
- Vermut artesanal chileno del Valle de Colchagua: Elaborado con Vino País, Pipeño, Moscatel y botánicos de la zona.
- "Una medicina ancestral al paladar": Este vermú artesanal y de pequeña producción es originario de nuestra amada quinta región.
- “Vermú honesto y sencillo”: Este brebaje embotellado artesanalmente es una mezcla de vinos base, macerados en hierbas, botánicos y cítricos.
- «Tradición catalana de corazón limachino»: Así se define esta sabrosa opción vermutera, que se caracteriza por su núcleo de botánicos de cultivo propio para su producción.
¿Ya lo conocías? ¿Te gusta la idea de instaurar la hora del vermú en tu vida? ¿Has probado alguno de los que te sugerimos?