Con una historia que se remonta a casi 2500 años, el vermut es una bebida con carácter y una fuerte tradición en la cultura gastronómica. Este vino macerado, originario de la Antigua Grecia gracias a Hipócrates, el padre de la medicina, ha perdurado a lo largo de los siglos como un clásico.
El vermut es una bebida aromatizada a base de vino, macerada con hierbas, especias y botánicos, destacando el ajenjo, que le aporta su característico amargor. Su sabor varía según el tipo de vino y la combinación de hierbas, ofreciendo perfiles dulces, secos o especiados.
El vermut, vermú o vermouth, es un clásico de la coctelería a base de vino fortificado y especias varias. Su nombre deriva del vocablo alemán “wermut” que significa “ajenjo”, ingrediente principal de esta preparación.
Historia del Vermut
Su registro más antiguo data del siglo I A.C. De hecho, se dice que fue creado por el médico y filósofo Hipócrates, quien incursionó con la maceración de vino con hierbas.
El vermú o vermut, es un vino macerado en hierbas que se consume generalmente como aperitivo o bajativo. Este clásico -que probablemente encontrabas en la despensa de tus abuelos- volvió con todo para protagonizar la escena coctelera. Un retorno que trajo buenas noticias, ya que sumó nuevos emprendedores y productores en torno al vermú “Made in Chile”.
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Vamos a la RAE: “Licor compuesto de vino, ajenjo y otras sustancias amargas y tónicas, que se toma como aperitivo”. Dicho de otra manera, el vermú, vermut o vermouth, es un clásico de la coctelería a base de vino fortificado y especias varias.
Tipos de Vermut
El vermut tiene múltiples versiones, cada una con su propia personalidad:
- Vermut Rojo (Rosso): El clásico italiano, con un toque dulce, especiado y profundo. Según sea la receta, la versión de vermú rojo de tradición italiana suele ser especiada, con toques y final amargo. En cambio, la receta tradicional española es menos amarga. Es un tipo de vermut más dulce. Esto no se debe a que se le añada más azúcar, sino al hecho de que se utilizan menos ingredientes amargos en su elaboración.
- Vermut Blanco (Bianco): Ligero y floral, con un equilibrio entre dulzura y frescura. En los vermú blancos dominan la vainilla y los cítricos. ¡Es el más consumido a nivel mundial! Es un vermut suave, sin amargor, con tonos frutales y florales.
- Vermut Seco (Dry): Menos azúcar, más carácter. De apariencia similar al blanco (ya que es prácticamente transparente). El vermut seco se utiliza principalmente en coctelería. Es más amargo y menos dulce que el rojo. ¡Sabroso y simple a la vez!
- Vermut Rosado: Se elabora con vino rosado o mezcla de tinto y blanco.
En Viñales tienda de vinos y licores, sabemos que el vermut es más que una bebida, es una experiencia. Av. Los tragos secos suelen ser mas apreciados en general. Estuvo muy de moda unas cuantas decadas atras, en la epoca en que nuestros papas eran jovenes, o la epoca James Bond. Ahora esta muy de moda nuevamente.
El Vermut en Chile: Nuevos Emprendimientos
En Chile, el vermú y sus distintas formas de beberlo están pasando por un muy buen momento. Por lo mismo, si necesitan ayuda para adentrarse en este mundo, acá va una pequeña guía. Un retorno que trajo buenas noticias, ya que sumó nuevos emprendedores y productores en torno al vermú “Made in Chile”. ¡Descúbrelos mientras disfrutas más detalles sobre este brebaje!
Vermut Papatán: Tradición y excelencia desde Torreperogil
Algunos emprendimientos destacados son:
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- Desde la Región del Maule y con elaboración artesanal, este vermut es macerado con botánicos nativos de la Cordillera de los Andes.
- Vermut artesanal que se define por la utilización de botánicos endémicos de nuestro país, con una riquísima Historia con Sabor por descubrir.
- Con su planta ubicada en el clásico Barrio Franklin, Luther es un vermut elaborado con los mejores vinos de nuestro país. Macerado en hierbas, flores y cortezas, su receta destaca por el uso de herbolaria mapuche.
- Vermut artesanal chileno del Valle de Colchagua, elaborado con Vino País, Pipeño, Moscatel y botánicos de la zona.
- “Una medicina ancestral al paladar”, este vermú artesanal y de pequeña producción es originaria de nuestra amada quinta región.
- “Vermú honesto y sencillo”, este brebaje embotellado artesanalmente es una mezcla de vinos base, macerados en hierbas, botánicos y cítricos.
- «Tradición catalana de corazón limachino», así se define esta sabrosa opción vermutera, que se caracteriza por su núcleo de botánicos de cultivo propio para su producción. ¿Ya lo conocías? ¿Te gusta la idea de instaurar la hora del vermú en tu vida? ¿Has probado alguno de los que te sugerimos?
Este emprendimiento es liderado por Sofia Halabi (35) y Tomás Urmeneta (36), dos amigos que comenzaron por curiosidad en este mundo y que hoy lo hacen 100% de forma artesanal. “En España me enamoré de este trago. Al volver a Chile le dije a Tomás, ¿por qué no lo hacemos?”, recuerda Sofía. A través de varias mezclas y procesos, con una experiencia de prueba y error, finalmente a principios del 2021 llegaron a tres variedades.
- El clásico Original, un vermú Bianco que fue la primera receta que sacaron adelante.
- El Criollo, una versión con botánicos endémicos tipo Rosso, que es la más utilizada para cócteles como el Negroni o Manhattan.
- Finalmente el Provenzal, que es una mezcla experimental, con notas de lavanda y hierbas de la Provenza.
Como resultado de la pandemia define el economista Jaime Lavín (37) el nacimiento de su marca. En medio de una fuerte carga laboral, se refugió en la cocina para encontrar un poco de tranquilidad. Al ver el buen resultado de su preparación, comenzó a estandarizar la receta y a hacer mayores producciones caseras. Con un proceso estable, el próximo paso fue aumentar la producción sin perder la calidad.
Su receta es en base a vino orgánico, más de 40 botánicos y hoy dan vida a dos variedades: Blanco y Rosso, macerado con cardamomo, naranja, canela y ajenjo, entre otras hierbas como bailahuén, matico, entre otras. De hecho, en noviembre pasado ganó un Oro en el Catad’Or World Spirits Award 2021.
Con el objetivo de utilizar viejas parras de uva país de un campo familiar nació este emprendimiento. En su receta, cuentan, el vino está macerado con 33 botánicos endémicos, entre los que destacan el ajenjo, llantén, maqui y naranja amarga. Tienen dos variedades: Gallo Rojo y Gallo Blanco; el vino País da cuerpo y carácter al primero, mientras que el vino Pipeño Moscatel es el que forja el segundo. Junto a esto se fortifica con aguardiente de la zona de Lolol para así llegar a los 17 grados de alcohol, requisito de un buen vermú. “Tenemos un producto redondo, 100% local, usamos botánicos propios del campo chileno y aguardientes de la Región de O’Higgins, lo que ha generado una muy buena acogida”, comenta Víctor.
Cómo Disfrutar el Vermut
El vermut se puede tomar de muchas formas. La manera más clásica es tomarlo en un vaso o copa con hielo, con una rodaja de naranja y una aceituna dentro. A elección puedes agregarle una rodaja de limón también. Le viene muy bien el agua gasificada o la soda, para hacerlo aún más refrescante. ¿Ya te imaginaste disfrutándolo en una tardecita de otoño?
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Cócteles Clásicos con Vermut
El vermut es un ingrediente esencial en muchos cócteles clásicos. Aquí te presentamos algunas recetas:
- Dry Martini:
Es probablemente el más famoso de los cócteles preparados en base a vermú. Está presente en prácticamente cualquier barra del mundo y se hizo globalmente reconocible gracias a la zaga de películas de James Bond, quien lo tenía como su brebaje predilecto. Sin embargo, a pesar de su popularidad, en muchos lugares, sobre todo en Chile, se suelen preparar unos dry martini verdaderamente lamentables. Por lo mismo, lo mejor es tener a mano la receta de este cóctel, en el cual es indispensable contar con un vermú bien seco, es decir, con una alta graduación de alcohol y muy poco azúcar, lo que lo hace perfecto para esta preparación. Es un trago que pega fuerte, recomendado para profesionales.
Receta:
Primero, mientras se enfría una copa de martini con abundante hielo, hay que hacer lo mismo en el vaso de una coctelera, revolviendo bien los cubos de hielo. Luego, con la ayuda de un colador, sacar el agua que se suelte pero sin botar los hielos, para después agregar una parte de vermú seco (revolviendo), más cuatro partes de gin y una tira de piel de limón previamente estrujada encima de la mezcla, para que así entregue sus aceites. Revolver suavemente por un par de minutos y finalmente verter la mezcla sin hielo en la copa fría, también sin hielo. Agregar un par de aceitunas verdes sin relleno, la piel de limón y listo.
Vermú Martini Extra Dry 750 cc
- Negroni:
Este es otro cóctel clásico que por estos días vive una suerte de segundo aire, gracias al boom que el gin -uno de sus ingredientes- ha tenido en el mundo entero durante la última década. De origen italiano, este trago es muy fácil de preparar, ya que solo lleva tres partes iguales de gin, campari y por supuesto vermú. Pero ojo, debe ser un vermú rojo, bien dulce y aromático. ¿Qué tal el negroni? Muy equilibrado, porque refresca un poco y también pega, pero siempre suavecito. Así que, a tomar nota y luego disfrutar.
Receta:
En un vaso tipo old fashioned (whiskero), poner uno o dos cubos grandes de hielo. Luego, agregar tres partes iguales de gin, campari y vermú, más una fina rodaja de naranja. Después, darle una pequeña vuelta a los hielos con la ayuda de una cuchara, y servir inmediatamente.
Vermú Martini Rosso 750 cc
- Manhattan:
Otro tradicional cóctel que lleva vermú rojo entre sus ingredientes. Se trata del Manhattan que, según dice la historia, tendría su origen hacia fines del siglo diecinueve en algún club de esa zona de Nueva York. Su preparación tiene algo de dificultad y su resultado es un trago un poco engañador, porque entra al cuerpo muy bien con su dulzor, pero al final también se le siente el whisky. Por lo mismo, hay que irse piola.
Receta:
Poner a enfriar una copa de Martini. Mientras tanto, echar bastante hielo en una coctelera y agregar 5 partes de whisky, 1 de vermú rojo más un chorrito de amargo de Angostura. Revolver suavemente por unos minutos hasta que los ingredientes se hayan mezclado. Finalmente, colar y servir en la copa enfriada y adornar con un marrasquino pinchado en un mondadientes.
Vermú Dolin Rouge 750 cc
- Americano:
Algo olvidado, aunque aún conserva una suerte de barra brava que lo pide cada vez que puede. Así es el carácter de ese cóctel sin origen conocido -su creación se disputa entre Italia y Estados Unidos-, pero que se considera también el padre o primer antecedente del hoy popular negroni. Para su preparación es imprescindible tener un vermú rojo no demasiado dulce, porque también lleva Campari. Para la sed o simplemente pasar la tarde, es fantástico. Suave y distinguido.
En un vaso whiskero, poner bastante hielo y luego agregar una parte de vermú rojo y una de Campari, más una rodaja de naranja y una tira de cáscara de limón. Completar el vaso con un chorro de soda (o agua con gas), darle una pequeña vuelta para revolver y ya está listo.
Vermú rojo Iris 1000 cc
- Pichuncho:
Para muchos, este cóctel es nuestra propia versión del muy famoso dry martini. Y puede ser, porque tiene parecidos ingredientes -casi idénticos- y su preparación es exactamente igual. Como sea, el pichuncho también es un trago potente, que no te deja indiferente y que pareciera que está volviendo poco a poco a ser protagonista en nuestras barras. Además, si queremos hacer del cóctel algo bien nacional, lo mejor es aprovechar los vermús hechos en el país que cada vez son más fáciles de encontrar.
Receta:
Enfriar la copa de martini con abundante hielo y reservar. Mientras tanto, en el vaso de la coctelera, poner bastante hielo y luego agregar una parte de vermú blanco más cuatro partes de un buen pisco traslúcido y una tira de piel de limón, la que se estrujará sobre la mezcla antes de agregarla al vaso. A continuación, revolver suavemente para que se mezcle todo y luego colar, servir y agregar nuevamente la piel de limón. Y nada más, a disfrutar
Vermú blanco Luther 750 cc
- Vermú con Soda:
Aquí algo simple, pero no por eso menos satisfactorio. Me refiero al tan popular vermú con soda, sobre todo al otro lado de la cordillera. Tan suave y refrescante que se ha transformado en un comodín y que puede ser disfrutado tanto antes del asado del almuerzo, como a media tarde o en una fiesta de alta noche. Es que, de verdad, siempre viene bien. Y ya que es tan popular en Argentina, tampoco viene mal prepararlo con vermú de ese país. Simple, barato y rico.
Receta:
En un vaso largo se ponen tres hielos grandes y luego se agrega vermú rojo hasta un poco menos de la mitad del vaso, aunque depende del gusto de cada uno. Se agrega una rodaja de naranja y luego se rellena hasta arriba con soda o agua mineral. Se revuelve un poco y ya está listo.
Vermú Cinzano Rosso 1000 cc
- Vermú Solito:
Acá se han presentado varios tipos de vermú con distintas formas de servir. Unos más fuertes y otros más dulces, combinados con otros licores o simplemente con agua. Sin embargo, sepan ustedes que el vermú se puede beber también sin más agregado que un poco de hielo y una rodaja de limón en el caso del blanco, y hielo más rodaja de naranja en el caso del rojo. Simple pero rico.
Famiglia Mosso: Tradición Vitivinícola
Después de un largo periodo agrícola-ganadero en Santa Fé, en 1906 la famiglia se estableció en Mendoza donde iniciaron su actividad vitivinícola. Inicialmente alquilaron una bodega ubicada en Guaymallén, comprando más tarde una bodega en Chacras de Coria. Por aquellos años comenzaron a producir un famoso vermut tipo Torino que tuvo mucho prestigio en esa época.
En el año 1909, los hermanos Juan Bautista Mosso y Antonio Mosso, finalmente construyeron su propia Bodega en Luján de Cuyo con una capacidad de 5 millones de litros, donde elaboraban vinos con uva francesa hoy denominada Malbec, provenientes de sus 208 hectáreas, ubicadas en el terruño de Lunlunta en Maipú, Mendoza. Durante las décadas del 40 y 50’ el vino se comercializaba directamente a Buenos Aires en bordalesas de 225 litros bajo las marcas Mosso, Adela, Ministro y Tijera.
Hubo en nuestro país, estatizaciones y privatizaciones, rodrigazo e hiperinflación, plata dulce, desagio y cuanto discépolo más. Ernesto Mosso y Pablo Mosso, bisnietos de Juan Bautista y Antonio respectivamente, continuando con la tradición familiar, en el año 2002, comenzaron nuevamente a elaborar los vinos familiares en una bodega en Chacras de Coria. El vino insignia es el Malbec, el cual es elaborado con uvas provenientes de los antiguos viñedos localizados en Lunlunta.
Cabe destacar que por ley 25.163 de Indicación Geografica, el viñedo Mosso ubicado en Azcuenaga s/n , Lunlunta, Maipú, Mendoza, ha obtenido del I.N.V. La filosofía de Pablo y Ernesto en esta nueva etapa es elaborar vinos premium, sin comprometer la calidad ni en el producto ni en la presentación. No se emprenden acciones a corto plazo por más atractivas que estas se presenten, cuando se contraponen con el espíritu de la empresa en la elaboración de vinos de alta gama.
Los viñedos son monitoreados minuciosamente por el Ing. Agrónomo Juan Giugno, quien ha implementado un esctricto control de calidad a lo largo de todo el proceso productivo. Los vinos de «Famiglia Mosso» son exclusivos, de pequeñas partidas limitadas.
Mosso Wines nace del legado centenario de la familia Mosso, con raíces que se remontan al vino y al saber transmitir pasión generación tras generación.