Efectos del Alcohol en Adolescentes: Consecuencias y Riesgos

El consumo de alcohol, una práctica que se remonta a civilizaciones antiguas, sigue siendo un problema significativo, especialmente entre los adolescentes. En el Instituto de Chile se organizó el primer seminario de “Consumo de Alcohol y Adolescencia”, el cual contó con la participación de destacados exponentes del mundo de la salud. Ellos dieron a conocer el panorama actual en que se encuentra el país en relación al consumo de bebidas alcohólicas.

A través de la fermentación de frutos y vegetales, tales como la uva y la cebada, civilizaciones como la egipcia y griega dieron origen a los primeros brebajes, los cuales eran ofrecidos a sus dioses. El beber reúne a las personas, facilita una falsa alegría y fomenta la empatía social.

Sin embargo, el consumo de alcohol en adolescentes presenta riesgos particulares debido a su impacto en el desarrollo cerebral y su asociación con diversos problemas de salud y sociales.

Panorama Actual del Consumo de Alcohol en Adolescentes

De acuerdo a esos estudios, el 80% de las personas mayores de 12 años afirmó haber consumido alcohol una vez en su vida, y 1 de cada 5 adolescentes entre 12 y 18 años declaró haber consumido alcohol durante el último mes. Al observar el comportamiento que han presentado al momento de consumir alcohol, se detecta que entre los 15 y los 24 años toman 8 tragos en promedio cada día. Un 63% de los estudiantes entre 8º básico y 4º medio declaró haber consumido más alcohol del necesario en el último mes, quedando en estado de ebriedad. Esto representa a 2 de cada 3 escolares del país entre 12 y 18 años.

El consumo es mayor en los sectores vulnerables que en los sectores de clase media. Otro punto que se enfatizó en el seminario es la gran facilidad que poseen los adolescentes chilenos para comprar bebidas alcohólicas.

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Además, la doctora Patricia González comenta: “Hay que considerar que el consumo de alcohol expone al cerebro a ciertas toxinas. En general, el consumo de alcohol en la población es preocupante. Si vinculamos a esto las enfermedades asociadas al consumo indiscriminado, el panorama es más crudo aún.

Efectos del alcohol en adolescentes

Efectos del Alcohol en el Cerebro Adolescente

Los expertos indican que “el cerebro de los jóvenes sigue creciendo y desarrollándose hasta alrededor de los 25 años y el alcohol afecta al cerebro de forma general, interrumpiendo la interconexión neuronal, específicamente en dos áreas cerebrales: el cerebelo, que nos ayuda a controlar el movimiento, el equilibrio y la coordinación; y el lóbulo frontal, responsable de aspectos como la memoria, el aprendizaje y la toma de decisiones. Las neuronas del lóbulo frontal se encuentran recubiertas por mielina, una sustancia que ayuda a acelerar la conducción de los impulsos nerviosos. Esta zona es la responsable de funciones como la organización, el control de los impulsos y la planificación.

El consumo temprano de alcohol en la adolescencia, puede generar repercusiones a corto y mediano plazo, entre ellos alteración en la concentración, memoria y aprendizaje, disminuyendo el rendimiento escolar, y la funcionalidad en tareas propias de la edad.

El estudio realizado por la Universidad Católica sobre la carga de enfermedades y carga atribuible a factores de riesgos en Chile del año 2008, arrojó que el 22% de las muertes prematuras en Chile son causa de la cirrosis hepática, el 21% por accidente de tránsito y el 15% por problemas a nivel cardiovascular.

Cuando el consumo irrumpe con la funcionalidad de la persona, es momento de solicitar ayuda a un especialista.

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Alcohol y Sueño: Un Círculo Vicioso

Con respecto a la relación entre la ingesta de alcohol y el sueño, es frecuente escuchar o leer que consumir alcohol “ayuda a dormir más rápido” o también que “afecta el sueño”. ¿Es esto cierto o falso? Al ingerir bebidas alcohólicas, el alcohol pasa al torrente sanguíneo desde el estómago y el intestino delgado, y se metaboliza con las enzimas del hígado; pero como esto es un proceso lento, el exceso de alcohol seguirá circulando por un período importante de tiempo en el organismo. Durante la noche, estos estados se alternan en ciclos que se repiten varias veces.

El insomnio se caracteriza por la dificultad para conciliar el sueño o permanecer dormido, provocando somnolencia excesiva durante el día, entre otros efectos negativos. Una persona con insomnio y que además consume alcohol, tendrá los mismos efectos en el sueño anteriormente descritos. Al ingerir alcohol se conciliará el sueño más rápidamente, pero el sueño subsiguiente será de mala calidad y consecuentemente presentará mayor somnolencia durante el día.

Por otra parte, el consumo de alcohol aumenta el riesgo de presentar apnea del sueño. La apnea del sueño se caracteriza por episodios repetidos de pausas respiratorias prolongadas durante el sueño. Estos episodios de pausas respiratorias causan micro despertares nocturnos, lo que a su vez provoca un sueño no reparador y la aparición de la somnolencia diurna excesiva. La apnea obstructiva del sueño se debe a obstrucciones físicas en la parte posterior de la garganta.

Alcohol y sueño

En la adolescencia puede ocurrir el inicio del consumo de bebidas alcohólicas y el uso de otras sustancias. Es en este período de la vida también ocurren cambios sustanciales en el sueño: los adolescentes se acuestan y levantan más tarde, y prefieren realizar actividades en horarios más tardíos. El sueño es esencial para la vida porque tiene un papel clave en el funcionamiento óptimo del cerebro y el mantenimiento de la salud. El sueño de calidad contribuye a reducir el estrés oxidativo, aumentar la eliminación de los productos de desecho metabólico del cerebro, mejorar el estado de ánimo y la función inmunitaria, facilitar la sinapsis de las neuronas y la consolidación de la memoria (5). Las investigaciones han demostrado que el abuso en el consumo de alcohol va de la mano de problemas crónicos del sueño y viceversa.

Los efectos del alcohol en el ser humano varían de una persona a otra. En algunas, incluso pequeñas cantidades de alcohol pueden afectar el sueño.

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El Alcohol y los Problemas Psiquiátricos

Comenzar a ingerir bebidas alcohólicas antes de los 21 años, puede traer problemas a nuestra salud mental.

Entre los problemas psiquiátricos y el alcohol se establece una relación en ambos sentidos, ya que quien sufre de cuadros depresivos genera cierta tendencia a consumir alcohol y quienes consumen alcohol, generan una tendencia a desarrollar síntomas psiquiátricos.

Es por eso que el Dr. Tomás Middleton enfatiza la importancia de retrasar el inicio del consumo, ya que “el cerebro es tremendamente plástico, las neuronas sí se reproducen.

consecuencias principales que genera el alcohol en nuestro sistema:

  1. Síndromes depresivos suicidas: el alcohol induce depresión. Los pacientes que sufren de una depresión se refugian en esta sustancia y luego no responden a los tratamientos farmacológicos o psicológicos que se les puedan ofrecer.
  2. Celotipia alcohólica: pacientes que son alcohólicos crónicos pueden generar en su mente el delirio de que su pareja es infiel. “Pese a que no existan conductas o sospechas de una infidelidad, el hombre o la mujer alcohólica se convence. Esto puede ser motivo de importante violencia intrafamiliar e incluso llegar al femicidio”, agrega el especialista.
  3. Demencia inducida por alcohol: el consumo a largo plazo produce daño orgánico del cerebro, es decir, la destrucción irreversible de las estructuras cerebrales y pérdida de facultades mentales. Esto se puede traducir en demencia.

“Un altísimo porcentaje de los suicidios consumados están relacionados al alcohol y drogas. Claramente la comorbilidad de alguna enfermedad psiquiátrica con consumo de alcohol es un factor de riesgo para consumar al suicidio”, comenta el Dr. Middleton.

Drogadicción en Adolescentes: Un Problema Multidimensional

La drogadicción en adolescentes es un problema crítico que puede impactar negativamente su salud física, mental y emocional, además de afectar su entorno social y académico. Entre las sustancias más consumidas se encuentran las drogas ilegales, medicamentos recetados, alcohol y cigarrillos, todas con consecuencias graves como adicción, problemas legales y daños en órganos vitales.

A nivel físico, el consumo de drogas puede provocar daños irreversibles en el cerebro y el sistema nervioso, problemas cardiovasculares, trastornos del sueño y daños en órganos vitales. A nivel emocional y mental, la adicción puede provocar trastornos de ansiedad, depresión, paranoia y problemas de salud mental a largo plazo. Además, el consumo de drogas puede afectar seriamente el rendimiento académico de los adolescentes, aumentando el riesgo de abandono escolar y dificultando sus oportunidades de futuro.

Es fundamental entender que la drogadicción en la adolescencia no solo afecta al individuo, sino también a su entorno familiar y social. El consumo de drogas puede generar conflictos en el hogar, deteriorar las relaciones con amigos y familiares, e incluso llevar a comportamientos delictivos para mantener el consumo. Además, la presión social y el entorno en el que se desenvuelven los adolescentes pueden influir en el inicio y desarrollo de la adicción.

Sustancias Adictivas Comunes en Adolescentes

Los adolescentes pueden consumir una amplia variedad de sustancias adictivas, desde drogas ilegales hasta medicamentos recetados y alcohol. Cada una de estas sustancias tiene sus efectos y consecuencias particulares. El consumo de drogas ilegales, como la marihuana, la cocaína o la heroína, puede resultar en adicción, daños cerebrales y físicos, problemas legales y sociales, y una disminución significativa en la calidad de vida de los adolescentes.

El consumo de medicamentos recetados sin supervisión médica también puede ser extremadamente peligroso. Estos medicamentos, como los opioides o los tranquilizantes, pueden llevar rápidamente a la adicción y provocar efectos secundarios graves, incluso la muerte.

El consumo de alcohol, aunque legal para ciertos grupos de edad, también puede tener consecuencias negativas en los adolescentes. El consumo excesivo de alcohol puede afectar el desarrollo cerebral, aumentar el riesgo de accidentes de tráfico y problemas de comportamiento, y tener un impacto negativo en el rendimiento académico.

Además de las sustancias mencionadas, es importante destacar que los adolescentes también pueden verse tentados a consumir drogas sintéticas, como el éxtasis o las metanfetaminas. Estas sustancias, a menudo fabricadas de manera clandestina, pueden tener efectos impredecibles en el organismo de un adolescente en desarrollo, poniendo en riesgo su salud y bienestar.

Otro factor a considerar es el consumo de tabaco, que, aunque a menudo se subestima en comparación con otras drogas, puede tener consecuencias devastadoras en la salud a largo plazo.

Prevención y Abordaje de la Adicción en Adolescentes

El consumo de alcohol y el consumo de cigarrillo entre los menores de edad son problemas muy preocupantes debido a los graves riesgos asociados con estas sustancias adictivas. El consumo de alcohol en los adolescentes puede tener efectos devastadores en su salud y bienestar, incluyendo problemas de desarrollo cerebral, aumento del riesgo de accidentes, daños en el hígado y otros órganos, y problemas de salud mental y emocional. El consumo de cigarrillo en los adolescentes también puede causar graves problemas de salud, incluyendo enfermedades respiratorias, cáncer y adicción. Además, fumar cigarrillos a temprana edad puede aumentar significativamente el riesgo de continuar fumando en la edad adulta.

Es fundamental que los padres, educadores y la sociedad en general estén alerta y tomen medidas para prevenir el consumo de alcohol y cigarrillo en los jóvenes. La educación sobre los riesgos y consecuencias de estas sustancias debe ser prioritaria en las escuelas y en los hogares, fomentando un diálogo abierto y honesto sobre estos temas. Además, es importante ofrecer alternativas saludables y actividades recreativas que mantengan a los jóvenes alejados de las drogas y el alcohol.

La problemática de la adicción en los menores de edad debe ser abordada de manera integral y multidisciplinaria. En casa, los padres pueden desempeñar un papel crucial en la prevención y tratamiento de la adicción. Es fundamental establecer una comunicación abierta y sincera con los hijos, brindándoles apoyo emocional y siendo un ejemplo positivo. Los padres deben educarse sobre los riesgos y consecuencias del consumo de drogas, y estar atentos a los posibles signos de adicción en sus hijos. Si se identifica un problema de adicción, es esencial buscar ayuda profesional calificada, como terapeutas, especialistas en adicción y médicos.

El Rol de los Padres en la Prevención

Un estudio del National Institute of Drug Abuse (NIDA) entre jóvenes que a los 14 años comenzaron a consumir alcohol, mostró que el 50% de ellos desarrolló alguna enfermedad adictiva, a diferencia de los que empezaron a consumir después de los 21 años, en que solo el 9% generó algún tipo de dependencia.

El psiquiatra de nuestra Clínica, Dr. Tomás Middleton, comenta que “retrasar la edad de inicio del consumo de alcohol es una tarea esencial”, agregando que el rol de los padres es fundamental en este ámbito: “tener padres involucrados, está empíricamente demostrado que es un factor protector para el consumo patológico de alcohol en adolescentes”.

Rol de los padres en la prevención

Los padres pueden prevenir que sus niños usen drogas en el futuro: hablando con ellos sobre las drogas y el alcohol, estableciendo una comunicación abierta, siendo modelos positivos, estableciendo límites consistentes entre los adultos a cargo, teniendo una conducta responsable y reconociendo y tratando desde el comienzo los problemas que vayan surgiendo.

Señales de Alerta sobre el Consumo de Alcohol y Drogas

Las señales que deben alertar sobre el uso de alcohol y drogas en los adolescentes pueden incluir:

  • Signos físicos: fatiga, problemas al dormir, quejas continuas acerca de su salud, ojos enrojecidos y vidriosos y una tos persistente.
  • Signos emocionales: cambios en la personalidad, cambios rápidos de humor, irritabilidad, comportamiento irresponsable, poco amor propio o autoestima, pobreza en el juicio, depresión, retraimiento y una falta general de interés.
  • Signos en la familia: desobedecer las reglas, el retraerse o dejar de comunicarse con la familia.
  • Signos en la escuela: disminución del interés, actitud negativa, calificaciones bajas, ausencias frecuentes, faltas al deber y problemas de disciplina.
  • Signos de problemas sociales: nuevos amigos menos interesados en actividades escolares y familiares, involucrados en drogas y alcohol, y/o con problemas con la ley.

Algunas de estas señales pueden también ser signos de otros problemas emocionales.

Si tú o un ser querido están enfrentando desafíos relacionados con la drogadicción, no están solos. En Clínica Nueva Esperanza, entendemos la complejidad de esta problemática y ofrecemos servicios especializados de Psiquiatría y Psicología, disponibles tanto de manera presencial como a través de Teleconsulta. ¿Preocupado por la salud mental de tu hijo?

La Organización Mundial de la Salud estableció el 15 de noviembre como el “Día Mundial sin Alcohol”, para concientizar a la población, en especial a los jóvenes, sobre las diversas consecuencias del consumo de alcohol.

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