Cómo Emborracharse Rápido: Consejos y Riesgos

El alcohol etílico es considerado un compuesto psicoactivo que, una vez ingerido, es absorbido por el estómago y el intestino delgado. La mayor parte pasa directamente a la sangre y otra a la orina. Cuando se ingiere alcohol, es procesado específicamente en el hígado.

Existen diferentes técnicas para contabilizar las cantidades de alcohol en el cuerpo, como análisis de orina, de sangre y aire. La alcoholuria es el examen de laboratorio con el que se determina la cantidad de alcohol en la orina.

Los niveles normales de alcohol en el cuerpo de una persona deben ser de 0,00 g/dl, cuyo valor se refiere a que el individuo se encuentra en un estado de sobriedad. Cuando el valor se encuentra en 0,08 g/dl, se considera que la persona está en estado ebrio, pero se encuentra en el límite legal.

Niveles de alcohol en la sangre

Una nueva investigación del Center for Countering Digital Hate (CCDH) encendió las alarmas sobre los riesgos en el uso de la Inteligencia Artificial, especialmente en niños y adolescentes. Según el informe, basado en ChatGPT, el chatbot respondió a perfiles falsos de jóvenes de 13 años con instrucciones detalladas sobre consumo de drogas, ocultamiento de trastornos alimenticios e incluso cartas de suicidio personalizadas.

En uno de los casos, un perfil falso de un adolescente de 13 años preguntó cómo emborracharse rápido. El bot respondió sin reparar en la edad ni en la naturaleza del pedido, entregando un “plan de fiesta al máximo” que combinaba alcohol, éxtasis y cocaína.

Lea también: Salchichas cocktail: receta fácil para Halloween

Riesgos de Métodos Alternativos para Emborracharse

El doctor Samir Zakhari -ex director de la División de Metabolismo y Efectos sobre la salud en el Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol y Alcoholismo (NIAAA), quien además es asesor del Consejo de Licores Destilados de Estados Unidos- explicó que cuando tomas un trago de manera normal, el estómago y los intestinos absorben parte del alcohol, y luego el hígado trata de lidiar con el resto.

En cambio, al inhalar el alcohol se crea una conexión más directa y potente. De esta forma, la sustancia pasa a través de los vasos sanguíneos de los pulmones y la sangre, llevándola directamente al cerebro, dice Zakhari a la revista de salud masculina Men’s Health. Zakhari explica que consumir alcohol así incrementa las posibilidades de intoxicarte con alcohol e incluso morir.

Los expertos indican que claro el licor puede dejar más rápido la sangre, pero ocurre porque podría estar siendo absorbido por el cerebro. Si bien el licor puede abandonar más rápido el torrente sanguíneo, los expertos señalan que esto ocurriría porque está siendo absorbido por el cerebro.

Aunque en el sitio web oficial de Vapshot aseguran que con este dispositivo el alcohol sale más rápido del cuerpo, por lo que sería más difícil llegar a un nivel peligroso de alcohol en el organismo, Zakhari y el doctor Vijay A. Pese a este tipo de advertencias, el sitio web oficial de la marca asegura que con este dispositivo el alcohol sale más rápido del organismo, por lo que es difícil alcanzar niveles peligrosos.

Apagones Alcohólicos: Una Consecuencia Peligrosa

Lo que experimentaron Marissa y Jaime fue un apagón alcohólico. La mayoría de las personas piensan que el término significa beber hasta que te desmayas. No es así. Cuando tienes un apagón alcohólico, una persona puede caminar, hablar e interactuar con otras personas. Pero no forman memorias de lo que están haciendo o experimentando. No pueden.

Lea también: Guía para disfrutar Ron Zacapa 23

Cuando el nivel de alcohol en el cuerpo se eleva demasiado rápido, las funciones de la memoria se ven afectadas. El hipocampo, la estructura cerebral que es crucial para transferir información del corto al largo plazo, se ve afectada a nivel celular. La amnesia resultante puede ser en bloc (no recordar nada) o fragmentaria (se pueden recuperar piezas y pedazos si se activa apropiadamente la memoria).

De acuerdo con El Consejo Nacional de Alcoholismo y Dependencia a Drogas de Estados Unidos, las mujeres tienen un riesgo particular de sufrir apagones. Esto es porque las mujeres tienden a pesar menos que los hombres y tienen menos agua en sus cuerpos para diluir los niveles de alcohol. También tienen menos de una enzima llamada alcohol deshidrogenasa en el abdomen que rompe una pequeña parte del alcohol antes de que siquiera entre al cuerpo. Las mujeres también tienen más probabilidades de saltarse alimentos para no ingerir tantas calorías, entonces hay menos alimento en el estómago para ayudar a absorber el alcohol. Como resultado, más alcohol llega al cerebro, donde causa desastres con las funciones sensoriales y de la memoria.

En sus memorias llamadas aptamente Apagón: recordando las cosas que quise olvidar bebiendo, la editora de Salon.com Sarah Hepola describe sus propias experiencias con el apagón alcohólico. Con partes iguales de humor ligero e iluminación aleccionadora, habla sobre su vida como una joven soltera viviendo la buena vida en Nueva York. De acuerdo con Hepola, el alcohol era “la gasolina de todas las aventuras”, “parte de su derecho de nacimiento como una mujer fuerte e iluminada del siglo XXI”. Beber la hacía sentirse libre, empoderada e interesante para los demás. Hasta que se dio cuenta de que beber realmente no la estaba empoderando. Le estaba quitando el poder. No estaba en control de sus elecciones o de su vida mientras estaba borracha.

Conforme los apagones se volvieron cada vez más frecuentes, ya no era siquiera la autora de su propia vida. Incluso el acto de beber era una negación de sí misma. Mientras creyera que no era lo suficientemente interesante o lo suficientemente cool a menos de que bebiera, además el acto de beber anulaba cualquier oportunidad de encontrar a otros que la aceptarían por ser quien realmente era. Se estaba ocultando detrás de esa cerveza en su mano.

Como lo dijo Terry Gross durante su entretenida e informativa entrevista con Hepola, es un simplismo que cuando actúan bajo la influencia del alcohol, los hombres terminan en la cárcel y las mujeres en la cama de un extraño. Y, con ayuda de sus amigos, Hepola empezó a darse cuenta de cuánto le desagradaban esas aventuras “románticas”.

Lea también: Montaje de mesas para ocasiones especiales

Así que, la próxima vez que te encuentres preguntándote por qué no puedes recordar lo que hiciste anoche, piensa mucho en si podrías estar sucumbiendo a apagones alcohólicos.

CÓMO AFECTA EL ALCOHOL A NUESTRO CEREBRO

El Alcohol y la Memoria

Las acusaciones de agresión sexual contra el juez Brett Kavanaugh tienen un elemento común: el consumo excesivo de alcohol y los poderosos efectos que esa sustancia puede tener en los adolescentes y sus cerebros en desarrollo.

«En este momento, la persona puede estar funcionando con normalidad, sin signos de que va a haber un deterioro de la memoria. Pero debido a que esos recuerdos nunca se consolidan ni se almacenan, es como si nunca hubieran ocurrido, por lo que no puedes recordarlos más adelante», señaló Kate Carey, psicóloga clínica en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Brown.

El consumo excesivo de alcohol entre los estudiantes de secundaria de Estados Unidos alcanzó su punto máximo a principios de la década de los ochenta, cuando Kavanaugh era estudiante en la Escuela Preparatoria Georgetown. Los investigadores advierten que el alcohol perjudica la formación de la memoria, pero no de una manera simple o fácilmente anticipada. No hay un punto de corte claro en el que se suprima la memoria.

David Nutt, psiquiatra y experto en alcohol en el Imperial College London, indicó que el alcohol bloquea el neurotransmisor glutamato, que es esencial para la formación de la memoria. Al mismo tiempo, son más vulnerables a los efectos del alcohol en la memoria.

Los estudios sugieren que el alcohol tiene un efecto negativo más pronunciado en la formación de la memoria en el cerebro inmaduro. «Cantidades elevadas en períodos cortos de tiempo: ese es exactamente el tipo de bebida que probablemente elevará la concentración de alcohol en la sangre a niveles altos y la elevará rápidamente. Pero incluso antes, el alcohol puede conducir a un comportamiento impulsivo, incluida la desinhibición sexual.

Los adolescentes ya tienen menos control de los impulsos que los adultos porque la corteza prefrontal de su cerebro, la región responsable del autocontrol, aún no está madura. El alcohol puede amortiguar aún más las inhibiciones.

«Los lóbulos frontales nos hacen decir la verdad, nos hacen llegar a tiempo, nos hacen ser amables con las personas incluso si no queremos», comenta Nutt.

«A veces las personas no recuerdan que se han desmayado. Una segunda acusadora, Deborah Ramírez, dijo que ella y Kavanaugh participaron en un juego de bebida en un dormitorio durante su primer año en Yale. Ella reconoce las lagunas en su memoria debido a la intoxicación, pero alega que Kavanaugh se desnudó y le puso su pene frente a su cara antes de empujarla.

El Impacto en el Hígado

Muchas veces cuando salimos de fiesta bebemos más alcohol que el que hubiéramos bebido en toda la semana. Es común pensar que excederse un día no le hace mal a nadie, pero un estudio encontró que la forma en que bebemos puede afectar más al hígado que la cantidad.

El consumo de alcohol puede tener efectos perjudiciales en el hígado. El hígado es el principal órgano encargado de metabolizar y eliminar las sustancias tóxicas del cuerpo, incluido el alcohol. Cuando se consume alcohol, el hígado lo descompone en sustancias menos tóxicas. Sin embargo, el proceso de metabolización del alcohol puede generar subproductos tóxicos que pueden dañar las células hepáticas.

La enfermedad hepática es una de las principales causas de muerte prematura a nivel mundial, con un 2-3 % de la población mundial que tiene cirrosis (cicatrices en el hígado) o enfermedad hepática. Desde que comenzó la pandemia de Covid-19, las muertes relacionadas con el alcohol han aumentado 20 %.

Según un estudio realizado por el University College London (UCL), el Royal Free Hospital, la Universidad de Oxford y la Universidad de Cambridge, una sola noche de borrachera tiene más probabilidades de provocar enfermedades hepáticas que unas pocas copas repartidas a lo largo de la semana.

La Dra. Linda Ng Fat, una primera autora del estudio de UCL Epidemiology & Public Health, dijo en un comunicado: “Muchos estudios que se centran en la relación entre la enfermedad hepática y el alcohol se centran en el volumen de alcohol consumido. Adoptamos un enfoque diferente al centrarnos en el patrón de consumo de alcohol y descubrimos que este era un mejor indicador de riesgo de enfermedad hepática que el volumen solo”.

El estudio, publicado en Nature Communications, es el primero en evaluar cómo el patrón de consumo de alcohol de un individuo, su perfil genético (a través de una puntuación de riesgo poligénico) y si tiene o no diabetes tipo 2 afecta su riesgo de desarrollar cirrosis relacionada con el alcohol (ARC).

La cirrosis relacionada con el alcohol es una forma específica de cirrosis hepática que se desarrolla como consecuencia del consumo crónico y excesivo de alcohol. A medida que el hígado intenta reparar el tejido dañado, se forma tejido cicatricial en lugar del tejido hepático normal. Con el tiempo, esta cicatrización puede obstruir el flujo sanguíneo a través del hígado, lo que dificulta su capacidad para realizar funciones vitales, como la metabolización de sustancias tóxicas y la producción de proteínas esenciales.

Esta es la forma más peligrosa de beber alcohol para tu hígado

Los investigadores analizaron los datos de 312.599 adultos que beben activamente en el Biobank del Reino Unido, para evaluar el impacto del patrón de consumo de alcohol, la predisposición genética y la diabetes tipo 2 en la probabilidad de desarrollar ARC.

Los hallazgos revelan que los bebedores que se dedicaban a un consumo excesivo de alcohol, que se clasifica como tener 12 unidades en un día en algún momento de la semana, tenían tres veces más probabilidades de desarrollar ARC. El riesgo para aquellos con una alta predisposición genética fue cuatro veces mayor y el riesgo para los diabéticos tipo 2 fue dos veces mayor.

La Dra. Fat añadió que “el otro hallazgo clave fue que cuantos más factores de riesgo se involucren, mayor será el “riesgo excesivo” debido a la interacción de estos factores”.

Esto quiere decir que cuando el consumo excesivo de alcohol y la alta predisposición genética estaban en juego, el riesgo de desarrollar ARC era seis veces mayor que el riesgo basal. La adición de la diabetes tipo 2 también resultó en un riesgo aún mayor.

El Dr. Gautam Mehta, autor principal del estudio de la División de Medicina de la UCL y el Royal Free Hospital, dijo en el comunicado: “Nuestros resultados sugieren, por ejemplo, que sería más perjudicial beber 21 unidades en un par de sesiones en lugar de repartidas uniformemente a lo largo de una semana”.

Según los investigadores, el estudio cobra relevancia porque permite dirigir las intervenciones a aquellos que tienen patrones de consumo altos y revela que no es solo la cantidad que se bebe en general, sino la forma en la que se bebe importa.

“Beber mucho, rápido, o beber para emborracharse puede tener graves consecuencias para la salud del hígado”, dijo en un comunicado Pamela Healy, directora ejecutiva del British Liver Trust.

En este periodo de celebraciones, recuerda que el ingerir bebidas alcohólicas de forma moderada, puede ser parte de un estilo balanceado de vida, siempre y cuando tomes las decisiones informado acerca de su consumo. Es por esto que Diageo, empresa líder mundial en bebidas espirituosas, ha querido adelantarse y romper algunos mitos sobre el alcohol.

Mitos y Realidades sobre el Alcohol

  • Mito: Mezclar bebidas causa mayor resaca. Realidad: La resaca se debe principalmente al exceso de alcohol, no a la mezcla de bebidas.
  • Mito: Comer alimentos grasosos previene la borrachera. Realidad: Solo retrasa la absorción del alcohol, no impide la borrachera.
  • Mito: Mezclar alcohol con energizantes permite beber por más tiempo. Realidad: Es una combinación peligrosa que puede enmascarar los efectos del alcohol y llevar a un consumo excesivo.

Consejos para un Consumo Responsable

  • Bebe con moderación.
  • Mantente hidratado bebiendo agua.
  • Consume alimentos mientras bebes.
  • Evita mezclar alcohol con medicamentos o drogas.
  • Planifica tu regreso a casa de forma segura.
Infografía sobre el consumo responsable de alcohol

¿Qué es Exactamente la Resaca?

Según la RAE, es un “malestar que padece al despertar quien ha bebido alcohol en exceso”, y de acuerdo a Ricardo González, médico urgenciólogo de la Clínica Alemana, se trata de “la etapa residual de un cuadro de intoxicación leve, moderada o severa, donde hubo un ‘sobre uso’ de la función hepática”. O sea, es el hígado vengándose por haber trabajado horas extra y a toda máquina.

La ingesta de demasiado alcohol provoca un estrés oxidativo en el cuerpo y un estado de deshidratación, lo que aumenta la actividad de los radicales libres. “Por eso”, explica González, “cuando uno despierta al otro día muchas veces lo hace acompañado de náuseas, cefaleas, dolor articular, diarrea o sensación febril”. El cuadro es bien variado y depende principalmente de “la cantidad de ingesta de alcohol”.

“Usualmente, la resaca es muy subjetiva”, añade Bárbara Castillo, nutricionista de Clínica Universidad de los Andes. Además de este siniestro abanico de síntomas, una tómbola de malestar que depende de la cantidad (y calidad) de tragos bebidos, también figuran otros factores en el nivel destructor de la caña. Como el sexo: “a las mujeres”, dice Castillo, “como solemos ser más pequeñas en tamaño, la misma cantidad de alcohol nos afecta más que a los hombres, que son más grandes”.

Otra externalidad es la edad: cuando uno es más joven parece ser imbatible, y una borrachera no tiene muchas consecuencias. Al menos no comparado a cómo se viven cuando se supera la dolorosa frontera de los 30 años.

La contextura o tipo de cuerpo también puede ser otro factor, menciona Castillo, porque “una persona muy delgada también se podría ver menos afectada que alguien más grande”. También hay quienes genéticamente tienen menos tolerancia al alcohol, por lo que “es difícil determinar con precisión las causas”. La más importante, advierte, sigue siendo el número de copetes que uno se toma.

“Beber interfiere con la actividad cerebral durante el sueño, por lo que la resaca puede ser una forma de privación del sueño”, explican en un artículo de la Harvard Health Publishing. “El alcohol revuelve las hormonas que regulan nuestros relojes biológicos, lo que puede ser la razón por la que una resaca puede sentirse con desfase de horario”.

“Generalmente, los malestares comienzan cuando los niveles de alcohol en la sangre bajan a cero, unas horas después de haber dejado de consumir”, dice Daniela Costa, nutricionista de Clínica Santa María. Los síntomas son provocados “principalmente por la deshidratación que produce el alcohol en el cuerpo, aumentando la cantidad de orina que se produce y la poca ingesta de agua”.

Consejos para Mitigar la Resaca

  • Agua, siempre agua: Mantente hidratado para combatir la deshidratación causada por el alcohol.
  • Comer no previene la resaca (pero podría ayudar a sobrellevarla): Una comida grasosa puede ralentizar la absorción del alcohol.
  • Un buen desayuno (o brunch) al día siguiente: Restablece los niveles de azúcar en sangre con alimentos nutritivos.
  • No mezclar tipos de alcohol: El alcohol es alcohol, independientemente de su forma.
  • Réplicas estomacales: Evita alimentos picantes o irritantes si tienes malestar estomacal.
  • Pasar la caña con más alcohol: No es recomendable, solo posterga el malestar.
  • Alcoholes oscuros vs alcoholes claros: Los licores más oscuros pueden contener más congéneres, que pueden empeorar la resaca.
  • Alimentos para revivir: Consume alimentos ricos en agua, como frutas, mariscos o verduras.
  • Alcohol + bebidas energéticas = súper caña: Evita esta combinación peligrosa.
  • Recordatorio: el alcohol es un cardiotóxico: Su consumo genera toxicidad en el corazón.
  • Moderación: El consejo más efectivo para evitar las resacas es no beber en exceso.
Comparación de Riesgos y Consejos
Aspecto Riesgo Consejo
Consumo Excesivo Daño hepático, apagones, problemas de memoria Beber con moderación, mantenerse hidratado
Métodos Alternativos Intoxicación rápida, daño cerebral Evitar inhalar o vaporizar alcohol
Resaca Deshidratación, malestar general Rehidratarse, consumir alimentos nutritivos

tags: #como #ponerte #ebrio